Alfredo Gutiérrez critica papel de Brasil en reunión de OEA: quiere ganar tiempo para la dictadura

Alfredo Gutiérrez, exconcejal de Managua y coordinador de Liberales en el Exilio, cuestionó este martes, 29 de septiembre, la postura asumida por Brasil ante la reunión de Cancilleres convocada por la Organización de los Estados Americanos (OEA) para el 2 de octubre con el objetivo de abordar la situación de Nicaragua.
La propuesta de Brasil es crear un grupo de personas prominentes de entre tres y cinco integrantes, que sean jefes de Estado, para comenzar un nuevo proceso de diálogo que incluya a las autoridades nicaragüenses, la oposición y la sociedad civil, según el documento difundido por la cadena NTN24,
Ante esto, Gutiérrez señaló que con esta sugerencia, el Gobierno de Luiz Igácio Lula da Silva podría dificultar que los países miembros alcancen la mayoría necesaria para aprobar una declaración contundente sobre la situación nicaragüense, lo que dejaría a la OEA en una «avenida sin salida» por la orientación política de quienes integren ese grupo.
En este sentido, advirtió que «Brasil lo que está pretendiendo es generar división en los países miembros de los hemisferios y miembros de la Organización de Estados Americanos» con la finalidad de que no se logre la mayoría de tres cuartas partes requerida para aprobar la resolución de la OEA que busca ejercer presión sobre el régimen nicaragüense.

Acusa a Brasil de buscar más tiempo para la dictadura
Gutiérrez afirmó que las gestiones diplomáticas promovidas por Brasil pretenden «ganar tiempo para la dictadura» y extender los plazos para que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo logre sortear la presión internacional.
«Lo que Brasil y el Foro de Sao Paulo de una manera clara está planteando es el esquema de alargar los tiempos, de correr tiempo, de ganar tiempo (…) en beneficio de la dictadura sandinista», dijo
Según Gutiérrez, esta estrategia permitiría al régimen esperar acontecimientos políticos en Estados Unidos y aplicar medidas que, en su opinión, podrían presentar una apariencia de apertura sin representar cambios estructurales.
«Este régimen estaría dispuesto, tal vez, a unas concesiones para buscar cómo alargar los tiempos, ganar tiempo y con ello, esperar que no solamente pasen las elecciones de medio término en Estados Unidos, sino que también se llegue al final de la administración del presidente (Donald) Trump (…) y que eso ralentice cualquier esfuerzo futuro por deshacernos de la dictadura sandinista», agregó.
Entre los escenarios mencionados por el dirigente opositor están las eventuales liberaciones de presos políticos acompañadas por nuevas detenciones, así como una flexibilización limitada en materia de libertad religiosa.

Pide plazos concretos para el régimen de Ortega y Murillo
Ante este escenario, Gutiérrez llamó a los gobiernos y embajadas representados en la OEA a mantener una postura firme frente al régimen nicaragüense y así evitar «caer en la trampa» de una estrategia de dilación.
También planteó que cualquier exigencia internacional debe establecer plazos concretos, de entre 30 y 45 días, para evaluar el cumplimiento de compromisos.
Gutiérrez sostuvo que el régimen de Ortega y Murillo no desmontará por iniciativa propia el modelo político que mantiene en Nicaragua, por lo que consideró necesario que la comunidad internacional establezca condiciones y fechas límite para sus demandas.

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