Las fotos de Valdrack Jaentschke estrechando la mano de Laura Fernández en su toma de posesión

Lo que el oficialismo en Managua vende como una «misión diplomática», el exilio nicaragüense lo denuncia como una afrenta a la democracia. La imagen del canciller Valdrack Jaentschke estrechando la mano de la nueva presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, ha encendido las alarmas.

No es solo un saludo protocolario; es la presencia del principal operador de inteligencia de Daniel Ortega y Rosario Murillo en el país que alberga a la mayor diáspora nicaragüense perseguida por la dictadura.
En las imágenes, publicadas por el medio oficialista 19 Digital, también se observa a Jaentschke, vinculado a la inteligencia militar desde los años 80, saludando al presidente saliente Rodrigo Chaves.
La cercanía de Jaentschke con Chaves no es un detalle menor. El ahora Ministro de la Presidencia de Costa Rica tendrá bajo su control directo la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS), organismo encargado de la seguridad estratégica y frecuentemente cuestionado por sectores opositores.

El canciller estuvo acompañado por la diputada Arling Alonso y el encargado de negocios Mario Tinoco, conformando un bloque que representa los intereses directos de la familia Ortega-Murillo.

La sombra del espionaje transnacional
La presencia de Jaentschke este viernes, 8 de mayo, en el Estadio Nacional carga con el peso de graves denuncias internacionales.
El Grupo de Expertos de la ONU (GHREN) identifica a Jaentschke como una pieza clave en la «arquitectura de vigilancia» del sandinismo, señalándolo por coordinar el espionaje contra opositores en el exterior.
Según estas investigaciones, Jaentschke habría coordinado, desde sus funciones como embajador en la región entre 2021 y 2023, redes de inteligencia para vigilar, perfilar y perseguir a ciudadanos opositores en el exilio.
Además, informaba directamente a la Presidencia en Managua, dirigiendo estrategias de represión transnacional.
Diplomacia de fachada y reclamos de justicia
«Durante el evento, Jaentschke cumplió con el protocolo de transmitir los saludos fraternales de Daniel Ortega y Rosario Murillo, expresando la voluntad de fortalecer las relaciones de respeto», señala la reseña en medios oficiales.
Sin embargo, para activistas como Yaritzha Mairena y Enrique Martínez su presencia en Costa Rica es vista como una validación del aparato represivo de Managua.
Hasta el momento, la administración de Laura Fernández no ha emitido comentarios sobre el alcance del encuentro con la delegación nicaragüense. Mientras tanto, diversos sectores de la oposición mantienen el foco sobre Jaentschke, a quien califican como un «represor de lesa humanidad».

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