España y Nicaragua gestionan el nombramiento de nuevos embajadores tras crisis

El Gobierno de España y el régimen de Nicaragua comenzaron reuniones para el intercambio y designación recíproca de nuevos embajadores, con el objetivo de superar la crisis diplomática que estalló a finales de enero de este año.
La información fue confirmada al medio de comunicación The Objective por fuentes cercanas a la negociación.
La crisis comenzó el 24 de enero, cuando el Gobierno que encabezan Daniel Ortega y Rosario Murillo ordenó la expulsión del embajador español Sergio Farré y del encargado de negocios Miguel Mahiques, quienes abandonaron el país en un plazo de 24 horas.
A esto se sumó la detención y expulsión de cinco cooperantes españoles, en lo que se considera la peor ruptura bilateral en décadas.
En respuesta, el Gobierno de Pedro Sánchez expulsó al embajador nicaragüense en Madrid, Mauricio Gelli. Managua justificó su decisión alegando supuestas «actividades incompatibles» por parte del personal diplomático español.
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Expulsado por hablar de una probable transición
Según las fuentes citadas por The Objective, Farré habría hecho comentarios en una reunión privada con cooperantes en Managua en los que mencionó la posibilidad de una eventual transición política en Nicaragua.
Estas declaraciones, que también hacían referencia al futuro de Daniel Ortega y Rosario Murillo, habrían llegado a oídos del régimen, generando malestar y precipitando la expulsión del diplomático.
Farré, quien había asumido el cargo en diciembre y presentó credenciales el 2 de enero, apenas permaneció tres semanas en funciones plenas. Su salida fue considerada inusual por su rapidez dentro del ámbito diplomático.
Relaciones plenas antes de noviembre
Actualmente, ambos países buscan normalizar sus relaciones en un corto plazo. España ha planteado que el anuncio de los nuevos embajadores se realice de forma simultánea.
Este acercamiento también responde al interés del Ejecutivo español de contar con la participación de Nicaragua en la próxima cumbre iberoamericana prevista para noviembre en Madrid, según detalló el medio español.
De concretarse el acuerdo, marcaría el fin de una crisis que escaló rápidamente y que, según analistas, evidenció la sensibilidad del régimen nicaragüense ante cualquier señalamiento sobre cambios políticos internos, después de la extracción de Nicolás Maduro, uno de sus mayores aliados, de Venezuela.

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