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lun. 5 oct.
Nacionales

Nicaragua se consolida como el único país de la región en alerta roja por persecución religiosa

El régimen de Ortega y Murillo ha expulsado a más de 309 religiosos, incluidos cuatro obispos, y mantiene una vigilancia constante en los templos mediante infiltraciones policiales
Por Artículo 66 marzo 2, 2026
Desde el año 2021, Nicaragua registra un aumento sostenido de la persecución contra la iglesia | Foto: Archivo

Nicaragua fue señalada como el único país de América Latina clasificado en nivel rojo por persecución religiosa en el informe 2025 presentado por Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN).

El mapa regional ubica al país en el grado más alto de hostilidad contra los cristianos, por encima de países que aparecen en categoría de discriminación, como México, Colombia, Cuba y Venezuela y de otros Estados como Guatemala, Honduras, El Salvador y Chile que permanecen bajo observación.

El informe detalla que Nicaragua, con una población de 6.823.613 habitantes y una extensión territorial de 130.373 kilómetros cuadrados, registra desde 2021 un «aumento de la persecución», marcado en rojo como el nivel más alto de riesgo a la libertad religiosa.

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La causa principal identificada es la existencia de un gobierno autoritario -liderado por los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo- que, según el documento, ha generado un entorno de creciente hostilidad hacia la Iglesia católica y otras expresiones de fe.

El analista nicaragüense Israel González Espinoza subrayó la gravedad de que un país de mayoría cristiana figure en esa categoría.

«Nicaragua ha pasado a engrosar la lista roja de países donde se persigue a los cristianos, de acuerdo al informe de Ayuda a la Iglesia Necesitada, junto a países como Afganistán o Corea del Norte. Resulta alarmante que un país de abrumadora presencia católica, esté en esta lista roja sencillamente porque Ortega y Murillo identifican a la Iglesia como un actor que les puede hacer sombra en ese proceso de concentración autoritaria del poder», afirmó en entrevista con Artículo 66.

Desde el año 2021, Nicaragua tiene un aumento sostenido de persecución religiosa | Foto: Cortesía

Una persecución sin precedentes

El informe de Ayuda a la Iglesia Necesitada también se sustenta en datos documentados por la investigadora Marta Patricia Molina en su informe «Nicaragua: Iglesia perseguida», donde se registra que al menos 309 sacerdotes y religiosos han sido expulsados del país, el 95% de ellos nicaragüenses.

«Eso te da muestra de la dimensión grandísima de sacerdotes que han tenido que abandonar el país por motivo de la persecución religiosa que ha emprendido el régimen orteguista», señaló Gómez, quien considera que estas cifras evidencian un fenómeno sin precedentes en la historia reciente de América Latina.

Recordó que actualmente, cuatro obispos nicaragüenses permanecen en el exilio: Silvio José Báez, obispo auxiliar de Managua; Rolando José Álvarez, obispo de Matagalpa; Carlos Enrique Herrera Gutiérrez, obispo de Jinotega y expresidente de la Conferencia Episcopal; e Isidoro del Carmen Mora, obispo de la diócesis caribeña.

«Esto nunca se había visto en América Latina, la expulsión de cuatro obispos al mismo tiempo dejando a estas diócesis prácticamente descabezadas», afirmó Gómez.

Infiltración de policías en catequesis

La persecución, explicó, no solo se manifiesta en expulsiones y cierres de espacios, sino también en mecanismos más velados y de vigilancia constante.

«Siempre hay presencia de policía, siempre hay presencia intimidatoria de personas que llegan a las parroquias a intentar grabar o espiar lo que están diciendo los sacerdotes en el púlpito», denunció.

En muchas parroquias, añadió, «la homilía ha tenido que ser reducida a una breve reflexión sucinta de cinco minutos para evitar precisamente que lleguen estos elementos del orteguismo a intentar intimidar a los fieles».

Incluso, según los reportes, se han producido intentos de infiltración en catequesis infantiles, lo que Gómez calificó como una muestra del «grado de paranoia que tiene el régimen en contra de la Iglesia».

Persecución religiosa no apaga la fe

A pesar de las restricciones, la asistencia de fieles a los templos continúa siendo significativa. Gómez relató que durante el Miércoles de Ceniza en la Catedral de Managua se recaudaron casi 3.700 dólares destinados a sacerdotes ancianos y enfermos, luego de que el régimen tomara control de fondos eclesiales.

«Vemos ahí cómo la fe de la gente se hace solidaridad. La gente no deja sola a la Iglesia», expresó, destacando que, en medio de una crisis política y económica, las comunidades continúan sosteniendo la vida pastoral.

El informe 2025 de ACN señala que Nicaragua es el país con menos libertad religiosa en la región. A pesar de esto, la fe sigue uniendo a la gente mientras los espacios democráticos desaparecen.

«La Iglesia nicaragüense se ha convertido en una iglesia martirial, una iglesia que sufre persecución y acoso, pero que sigue ahí acompañando a la gente, y cuyo liderazgo moral sigue siendo escuchado por amplios sectores de la población», señaló.

ARTÍCULO 66 es un medio de comunicación nicaragüense que trabaja desde el exilio debido a la persecución del Estado contra la prensa independiente. Algunas de nuestras informaciones no revelan la identidad de nuestras fuentes ni están firmadas por nuestros periodistas por razones de seguridad.

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