Representante de EE. UU. en Nicaragua se reúne con empresarios y pide a la dictadura avances

El encargado de Negocios de los Estados Unidos en Nicaragua, Elias Baumann, afirmó que empresarios nicaragüenses y estadounidenses le han expresado preocupaciones constantes sobre el entorno económico y comercial del país.
«Al conocer más de Nicaragua, propietarios de empresas nicaragüenses y estadounidenses han compartido conmigo los retos a los que se enfrentan cada día», expresó Baumann desde su cuenta oficial en la red social X, al referirse a los desafíos que, según dijo, afectan la actividad empresarial.
«Muchas de estas mismas preocupaciones fueron destacadas en el informe de la investigación del gobierno de los Estados Unidos sobre los actos y políticas comerciales de Nicaragua», añadió.
Baumann recordó que, tal como fue anunciado en diciembre, el régimen nicaragüense debe demostrar avances concretos para resolver estas situaciones. «Como fue anunciado en diciembre, el gobierno de Nicaragua tiene que mostrar avances en la resolución de estas cuestiones», subrayó.
El diplomático también vinculó el desarrollo económico con libertades fundamentales, al señalar que «la innovación florece cuando hay libertad de expresión, libertad académica y las instituciones independientes, que permiten a las personas pensar, crear y soñar».
Aplicación de aranceles
Las declaraciones de Baumann se producen tras el anuncio realizado el 10 de diciembre de 2025 por el Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, quien informó la adopción de medidas bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 contra Nicaragua.
De acuerdo con el USTR, la decisión responde a la conclusión de que los «actos, políticas y prácticas de Nicaragua son irrazonables y suponen una carga o restricción para el comercio estadounidense», luego de analizar más de 2.000 comentarios públicos y consultar con expertos de distintas agencias gubernamentales.
Como parte de estas medidas, Estados Unidos anunció que a partir del 1 de enero de 2026 se impondrá un arancel gradual a los productos nicaragüenses que no estén amparados por el CAFTA-DR.
El arancel comenzará en 0 % en 2026, subirá a 10 % en enero de 2027 y alcanzará 15 % en enero de 2028, acumulándose con otros gravámenes existentes, como el arancel recíproco del 18 %.
El USTR advirtió que este calendario podría modificarse si Nicaragua no muestra avances en la resolución de las preocupaciones señaladas. Según la entidad, la medida busca «equilibrar la necesidad de actuar y la importancia de limitar las perturbaciones para las empresas estadounidenses».
La investigación duró un año
La investigación comenzó el 10 de diciembre de 2024 y examinó denuncias relacionadas con derechos laborales, derechos humanos, libertades fundamentales y el estado de derecho.
Durante el proceso, el USTR recibió testimonios y comentarios públicos, algunos de los cuales evidencian «violaciones graves de los derechos humanos», remitidas al Departamento de Estado para seguimiento adicional.
El 20 de octubre de 2025, el Representante Comercial de los Estados Unidos determinó que las prácticas evaluadas justificaban la aplicación de medidas correctivas bajo la Sección 301.

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