Bayardo Arce, el compañero de armas de Ortega, al que persigue la dictadura a través de la Procuraduría de Nicaragua

El régimen de Nicaragua anunció que investiga por corrupción al histórico comandante sandinista Bayardo Arce, asesor económico del presidente Daniel Ortega y quien, según opositores al gobierno, estaría bajo arresto domiciliario.
Opositores nicaragüenses exiliados sostienen que la caída en desgracia de Arce, de 76 años, es parte de una purga interna en los círculos del poder, orquestada por Rosario Murillo, la poderosa copresidenta esposa de Ortega.
La Procuraduría General de la República (PGR) dijo en un comunicado que «conoció de transacciones y negociaciones» de bienes «realizadas» por Arce «que no cumplían» con lo establecido en la ley.
La institución explicó que llamó al comandante sandinista a responder por las transacciones de los bienes -no detallados en el texto-, y le recordó «su deber de responder la indagación patrimonial».
«Arce se limitó a argumentar que todo eso le pertenecía, y por lo tanto, no tenía ninguna obligación de responder a la PGR o a sus investigaciones», señaló el comunicado publicado en el portal oficialista El 19 Digital.
La Procuraduría agregó que Arce no ha presentado documentos que avalen su versión y le advirtió que no atender los requerimientos de la investigación constituye «delitos graves que ameritan procesos».
Según opositores expatriados y la prensa nicaragüense en el exilio, Arce está en arresto domiciliario desde el fin de semana, pero la PGR no se refirió a esa información.
No obstante, aseguró que está detenido Ricardo Bonilla, asistente de Arce, quien operaba las negociaciones y quien «se negó» a «rendir cuentas» sobre la operación.
Arce es el tercer miembro de la vieja guardia del exguerrillero Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, en el poder) que ha sido puesto en arresto domiciliario. Henry Ruiz lo está desde marzo pasado y Humberto Ortega, exjefe del Ejército y hermano del presidente, también lo estaba cuando murió en septiembre de 2024.
Arce y Ortega fueron compañeros de armas en la lucha contra el dictador Anastasio Somoza, derrocado en 1979 con el triunfo de la revolución sandinista.
Ortega, de 79 años, se mantiene en el poder desde 2007 tras reelecciones cuestionadas por la comunidad internacional.
En los últimos meses se le ha visto en los actos públicos con dificultad para caminar y semblante pálido -sufre insuficiencia renal y lupus-, por lo que analistas opositores aseguran que Murillo allana el camino para la sucesión.

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