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Aníbal Rivas Reed: de combatiente sandinista a preso político de la dictadura de Daniel Ortega

Aníbal Rivas Reed es un excapitán del Ejército nicaragüense. Su vida ha estado marcada por su profunda vinculación con la revolución sandinista, así como por su actual lucha como crítico del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, que ahora lo señalan de ser «traidor a la patria» y lo condenaron a 50 años de … Continuar leyendo
Por Artículo 66 junio 30, 2025
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Según organizaciones de derechos humanos, Aníbal Rivas Reed era objeto de persecución y vigilancia desde el año 2018 | Foto: Archivo

Aníbal Rivas Reed es un excapitán del Ejército nicaragüense. Su vida ha estado marcada por su profunda vinculación con la revolución sandinista, así como por su actual lucha como crítico del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, que ahora lo señalan de ser «traidor a la patria» y lo condenaron a 50 años de prisión.

Hermano de la reconocida militante del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y heroína matagalpina Sadie Rivas, Aníbal inició su camino en la lucha armada siendo apenas un niño de 12 años. Su participación en esta organización fue activa y comprometida durante la década de los 80. Estuvo al frente de batallones y sufrió heridas de guerra. Sin embargo, la década de los 90 marcó un antes y un después en su vida.

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Su sobrina, Tamara Dávila Rivas, quien también fue presa política, excarcelada y desnacionalizada por el régimen de Nicaragua, resumió la vida de su tío en una entrevista exclusiva con Artículo 66.

«Mi tío hizo el servicio militar patriótico en la década de los 80, estaba a favor del proyecto revolucionario y, como miles de nicaragüenses en la década de los 90, es desmovilizado como se desmovilizó a centenares en los procesos de paz», recordó.

La transición hacia la vida civil no fue sencilla. Según su sobrina, Aníbal enfrentó muchas dificultades, en un periodo muy duro. «Migró muchas veces para trabajar porque no era fácil conseguir trabajo y con muchos traumas de guerra y por el horror de la guerra civil en esa época».

Con la desmovilización, también se distanció tanto del Ejército como del partido FSLN. Desde entonces, Rivas Reed tenía una vida de bajo perfil en su natal Matagalpa, retirada del ámbito político, marcada por su condición de jubilado.

La postura crítica y la represión

Aunque no ejercía activamente en la política fue un crítico acérrimo de la dictadura de Ortega. A partir de 2018, en medio del estallido social de Nicaragua y la represión estatal bajo “La Operación Limpieza”, Aníbal se manifestó abiertamente en contra de las violaciones a los derechos humanos y los asesinatos ocurridos en medio de la crisis.

«Claramente apoyó la lucha cívica, se manifestó en contra de los asesinatos y de las violaciones a la integridad de muchos jóvenes y ancianos víctimas de la represión de aquel entonces», señaló.

Tamara Dávila recordó que, en ese momento, Aníbal respaldó a sus hijos, quienes estaban activamente involucrados en la rebelión cívica. Además, fue parte de un grupo de exmilitares que exigían una pensión digna y reconocimiento laboral.

Su detención por “traición a la patria”

El 17 de mayo de 2025, Aníbal Rivas Reed fue detenido dentro de su casa, sin una orden judicial y acusado de «traición a la patria», un cargo que la familia considera que es utilizado para la persecución política.

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«Sabemos que lo acusaron de traición a la patria y es el epíteto que han encontrado contra cualquiera. Traidor de la patria puede ser cualquiera… es el terror que han instaurado», declaró su sobrina.

«Mi tío no tenía ningún vínculo con el Ejército, ni ningún vínculo con algún mando dentro o fuera del Ejército (…) probablemente tuvo más de alguna plática con la gente de Matagalpa, que es un pueblo pequeño, y tal vez digamos él haya hecho algún comentario en contra del régimen y creo que eso bastó para que lo consideran opositor y objetivo de persecución», lamentó.

Condiciones críticas y silencio oficial

Las condiciones de detención de Rivas Reed han sido denunciadas como extremadamente precarias y peligrosas para su salud. A sus 61 años, padece reumatitis degenerativa y artritis, lo que junto a la celda de castigo agrava su estado.

«Las condiciones de mi tío son críticas, tiene dolor en sus huesos y en sus extremidades, tiene horrores nocturnos y, en una celda de castigo en solitario, todas estas condiciones tienen un efecto aún peor. Su condición médica es crítica, en efecto».

Además, denunció el hermetismo del régimen. «Durante 42 días no supimos nada de él… no sabemos absolutamente nada del juicio, no han informado nada de estos juicios a la ciudadanía… su caso ni siquiera está en el sistema judicial. Un secretismo absoluto».

«Ha sido un calvario para toda la familia y para todas las familias nicaragüenses que sufren bajo el gobierno de horror de Ortega y Murillo, que para poder seguir en el poder necesitan mantener el estado de terror… ellos son los únicos culpables. Nicaragua volverá a ser república, volveremos a Nicaragua, es imposible sostener un país así».

Según el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, desde el 2018 Rivas Reed «ha sido víctima de vigilancia, amenazas y hostigamiento por parte del régimen». Esto lo obligó a exiliar a toda su familia. Hoy se encuentra solo en Nicaragua y en la cárcel.

ARTÍCULO 66 es un medio de comunicación nicaragüense que trabaja desde el exilio debido a la persecución del Estado contra la prensa independiente. Algunas de nuestras informaciones no revelan la identidad de nuestras fuentes ni están firmadas por nuestros periodistas por razones de seguridad.

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