Refugio de Río San Juan pierde 32% de bosque y sufre invasión del 49% de la ribera, revela Fundación del Río

El Refugio de Vida Silvestre Río San Juan (RVS-RSJ), uno de los tesoros naturales de Nicaragua reconocido como sitio RAMSAR y reserva de biósfera por la Unesco, enfrenta una crisis ambiental y social sin precedentes. Así lo revela la Fundación del Río en un reciente estudio de valoración ambiental, que documenta una alarmante combinación de destrucción, invasión masiva y saqueo de recursos naturales.
Desde el año 2000, el refugio ha perdido 32% de su cobertura arbórea, unas 13,760 hectáreas, por deforestación inducida e incendios provocados por invasores. La infraestructura dentro del área aumentó en un 55%, y la población asentada creció 49% a lo largo de la ribera, generando presiones sobre los recursos naturales y sobre servicios básicos, particularmente del lado costarricense, según se puede resumir de este estudio.
«A quienes dicen en redes sociales que esto no es cierto y que los medios inventan, les invito a ir y ver cómo está su Río San Juan», respondió Amaru Ruiz, presidente de la Fundación del Río, en entrevista con el programa En Contacto de Artículo 66. El ambientalista hizo este señalamiento frente al discurso oficial del régimen, que niega o minimiza el deterioro del refugio.
Consultado por el periodista Álvaro Navarro sobre en qué sustenta la afirmación de que operadores del Frente Sandinista son responsables de la invasión en Indio Maíz y en las riberas del río San Juan, Ruiz explicó que identificaron cuatro dinámicas de invasión. Detalló que figuras como Gladys Mondragón, secretaria política del municipio de El Castillo, y Valerio López, exfuncionario de la alcaldía local, coordinan a los invasores, junto con líderes locales como Noel Paz y otro identificado solo como Alfonso, que organizan las incursiones. «Les dicen que no tienen papeles, pero que se van a gestionar, y que la única certeza de que no los saquen es que permanezcan ahí», explicó Ruiz.

Amaru Ruiz enumeró además otros elementos que, según la Fundación del Río, evidencian la participación del Frente Sandinista en estas invasiones: «En las casas que hemos identificado ondea la bandera del Frente Sandinista. Uno de los colonos nos dijo que para celebrar el 19 de julio les habían enviado una vaca (para sacrificarla). También están gestionando que el Ministerio de Educación les mande un maestro para impartir clases en esa zona; centros de salud, iglesias y hasta ya les han puesto nombres a las comunidades como Veracruz, La Venada y Machado, lo cual refuerza la dinámica de ocupación y control territorial», detalló.
«Incluso, durante actos protocolarios, los invasores agradecen a la compañera (Rosario Murillo) y al comandante (Daniel Ortega) por dejarlos estar ahí», relató Ruiz, subrayando que estas dinámicas no son recientes, sino parte de un patrón sistemático en territorios del sur y del norte del país.
La organización ambientalista que opera desde Costa Rica por la persecución del gobierno nicaragüense, documento las labores de minería ilegal en la zona, en algunos casos de operarios artesanales que entran a Las Crucitas, en Costa Rica; así como la comercialización de flora y fauna protegida; y saqueo de recursos naturales.

El estudio también destaca el avance del dragado del río San Juan, autorizado sin estudios de impacto ambiental y con potenciales consecuencias transfronterizas para Costa Rica. «El régimen sigue pidiendo recursos en conferencias internacionales, pero no hay voluntad de cambio. Desde 2001, Nicaragua no ha enviado información sobre el estado del refugio a la convención RAMSAR. En el caso de la Unesco, el régimen ni siquiera ha solicitado formalmente salir de la red de reservas de biosfera», denunció Ruiz.
El ejército cómplice
La Fundación del Río critica la inacción del Marena y del Ejército de Nicaragua, que toleran las invasiones y actividades ilegales, incluso cerca de sus puestos de control. «Los invasores actúan a menos de un kilómetro de los controles militares sin que nadie los detenga», señala el informe.
Amaru Ruiz afirmó en el programa que el ejército, a pesar de contar con puestos de control a lo largo del río San Juan, se hace de la vista gorda ante las invasiones y el saqueo del refugio. Además, recordó que el ejército no solo custodia esos puntos por la seguridad fronteriza, sino porque «hace unos años, la dictadura aprobó una ley de fronteras que está vigente, que yo sepa, no la han derogado», señaló Ruiz. Esa ley, explicó, le otorga al ejército la vigilancia y custodia de hasta cinco kilómetros desde la frontera hacia el interior del país, es decir, desde el río San Juan hacia Nicaragua. «Ellos tienen una ley para proteger estos puntos y no permitir invasiones, pero aún así se hacen de la vista gorda y actúan en complicidad con los invasores», concluyó.

Comentarios