Ortega llama «criminal» y «dictador» al presidente de EE. UU., Donald Trump, y afirma que su propio pueblo «lo desaparecerá»

Daniel Ortega lanzó este martes un ataque frontal contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien calificó como un «criminal» y un «dictador», y aseguró que su propio pueblo «lo desaparecerá». En su intervención durante un acto convocado por la dictadura para cerrar el mes de abril —que coincide con el séptimo aniversario de la rebelión cívica de 2018—, Ortega revivió la confrontación con Estados Unidos en un tono que no había utilizado desde el regreso de Trump al poder.
«El que va a terminar desapareciendo es él, y es el pueblo norteamericano el que lo va a hacer desaparecer», afirmó Ortega. Lo acusó de querer gobernar sin límites, como si Estados Unidos no tuviera división de poderes. «Está actuando como que en Estados Unidos, cuando se ha llegado al gobierno, desaparecieron todos los poderes y el poder es él», agregó.
También criticó duramente la política económica de Trump, acusándolo de lanzar «un paquete de medidas económicas sin consultar con ningún país», con las que —según dijo— «amenaza la economía mundial y la economía norteamericana». Ortega afirmó que esas medidas están generando desempleo y encarecimiento en Estados Unidos, y que «el mismo pueblo norteamericano se empieza a revelar».
Ataques por la política migratoria y revela llegada de deportados desde Guantánamo
Ortega también arremetió contra Trump por su política migratoria, a la que calificó de «criminal». Narró el caso de una madre venezolana deportada, supuestamente separada de su hija pequeña: «¿Qué espera el presidente Trump para mandarle a la niña a esa madre? Porque es un crimen horrendo, es un crimen de lesa humanidad».
El líder sandinista acusó a Trump de perseguir y encarcelar a inmigrantes «que han estado derramando sudor y sangre» en EE. UU., y denunció que miles de migrantes de América Latina, Asia y África son tratados como criminales. En un hecho inédito, reconoció públicamente que Nicaragua ha recibido deportados desde la base militar de Guantánamo, algo que el régimen había evitado admitir hasta ahora: «Hoy llegaron hermanos nicaragüenses que estuvieron encarcelados en Guantánamo», dijo, sin ofrecer cifras ni detalles.
Hasta ahora, el régimen había mantenido en silencio su cooperación con las deportaciones ordenadas por Estados Unidos, pese a múltiples reportes migratorios que señalaban vuelos de repatriación desde territorio estadounidense hacia Managua.
Reafirma eje Cuba-Venezuela-Nicaragua
Ortega también respondió al informe de los primeros 100 días del gobierno de Trump, publicado este mismo 30 de abril por el Departamento de Estado, en el que se incluye a Nicaragua como uno de los adversarios a combatir. Se refirió al secretario de Estado Marco Rubio como «el canciller de los Estados Unidos» y declaró: «Ya debe tener claro el canciller de los Estados Unidos que Cuba, Venezuela y Nicaragua somos tres naciones, tres pueblos que ni nos vendemos ni nos rendimos jamás».
El mandatario sandinista rechazó las sanciones y restricciones de visas impuestas por Estados Unidos y dijo que no detendrán a su gobierno. También acusó a Washington de impulsar el sometimiento económico de América Latina y otras regiones, asegurando que «Estados Unidos quiere adueñarse del canal de Panamá, de Groenlandia y de Canadá».
Exalta a China y a Mao Zedong
En contraste con sus ataques a Washington, Ortega dedicó varios minutos a elogiar a China como «una potencia hermana». Destacó que el gobierno de Xi Jinping no impone condiciones ni utiliza la fuerza para invertir, y agradeció su cooperación con Nicaragua.
«Agradecemos esa solidaridad extraordinaria del pueblo de la República Popular China, del pueblo de Mao Zedong, ese gran dirigente de la Revolución Mundial», dijo Ortega, reforzando su alianza ideológica con el Partido Comunista Chino y presentando a China como alternativa a los modelos occidentales.
Críticas a Ucrania, Israel y la OTAN
Durante su discurso, Ortega también respaldó abiertamente al gobierno de Vladimir Putin y acusó a Ucrania de estar gobernada por «nazis». Afirmó que la guerra fue provocada por la OTAN y Estados Unidos, y acusó a Europa de gastar «miles de millones de dólares armando a los fascistas».
También arremetió contra el gobierno de Israel, al que tildó de «nazi», y lo acusó de querer «desaparecer al pueblo palestino». Dijo que Israel tiene «un pueblo noble», pero «un gobierno criminal».
Discurso agresivo tras meses de silencio
Este ataque directo a Trump marca un cambio en el tono del régimen, que desde el retorno del republicano a la Casa Blanca había evitado críticas frontales. Ahora, Ortega retoma el lenguaje de confrontación, no solo para atacar a Estados Unidos, sino también para reposicionarse dentro de un bloque de países que se autodefinen como resistentes al «imperio».
En medio de sanciones crecientes y una presión diplomática sostenida, Ortega busca refugio político e ideológico en China y Rusia, mientras acusa a Washington de liderar una ofensiva global que —según él— amenaza la paz, la soberanía y el equilibrio económico mundial.
¿Habrá respuesta de Washington?
Está por verse si el gobierno de Estados Unidos responderá a las declaraciones de Ortega. En otras ocasiones, Donald Trump ha sido implacable con los gobiernos que lo desafían públicamente, y lejos de suavizar posturas, ha optado por intensificar sanciones y medidas comerciales. Bajo su mandato, Trump ha respondido con fuerza a gobiernos hostiles, aplicando restricciones arancelarias y ampliando las sanciones diplomáticas y económicas.
El ataque verbal de Ortega se produce, además, en un momento en que la administración estadounidense ha advertido que evalúa excluir a Nicaragua del Tratado de Libre Comercio DR-Cafta. También ha reiterado su compromiso de aumentar la presión internacional contra el régimen por las violaciones de derechos humanos, la represión a opositores y la eliminación de toda institucionalidad democrática en el país.

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