La Prensa, el periódico que confiscó la dictadura de Nicaragua, cumple 99 años informando

Este dos de marzo de 2025, el diario La Prensa cumple 99 años de existencia en medio de la persecución estatal, hostigamiento y amenazas, que obligó a su redacción en pleno a exiliarse de Nicaragua.
Desde el 13 de agosto de 2021, las instalaciones del periódico más longevo del país fueron asaltadas por agentes de la Policía Nacional, en un plan que se completó con su confiscación por parte del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, al igual que el secuestro, encarcelamiento y posterior destierro de su gerente general, Juan Lorenzo Holmann.
Noticia relacionada: Dictadura celebra IV graduación de jóvenes en cursos de «arte y cultura» en las instalaciones robadas al diario La Prensa
La Prensa, que ha resistido los embates de las dictaduras somocista y sandinista, continúa comprometida con su derecho a informar para contribuir a la libertad y la democracia de Nicaragua.
Con el robo de la rotativa y las instalaciones del diario, Ortega y Murillo aniquilaron al único diario que aún preservaba su edición impresa. Sin embargo, La Prensa resiste a través de sus plataformas digitales.

Según el propio diario, «el régimen sandinista busca el silencio absoluto y el control total de la información». A pesar del exilio de sus directivos y personal, La Prensa sigue informando desde el exterior, demostrando que el compromiso con la verdad no se doblega ante la represión.
Los millones robados a La Prensa
La propiedad confiscada a La Prensa está valorada entre los 18 y 20 millones de dólares, según denunció el diario. El edificio robado está ubicado en el kilómetro 4.5 de la carretera norte en Managua.
En abril de 2024, la vocera gubernamental y codictadora de Nicaragua, Rosario Murillo, festejó de forma pública la toma de La Prensa. La portavoz ordenó al Instituto Nacional Tecnológico (INATEC) realizar una «jornada de celebración» por el aniversario de confiscación de las instalaciones del diario.
El edificio de La Prensa fue cedido en 2022 al Instituto Nacional Tecnológico (Inatec) y se instaló el «Centro Cultural y Politécnico José Coronel Urtecho, ¡No Volverá el Pasado!». «Abril, el mes de las victorias de la paz, el mes de la paz, Inatec está iniciando esta jornada con el primer aniversario del Centro Cultural y Politécnico», dijo Murillo en ese entonces.
El Centro Politécnico fue inaugurado el 19 de abril, Día Nacional de la Paz, una efeméride inventada por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo para restar importancia a la fecha de 2018 en que los nicaragüenses salieron a manifestarse en contra del régimen y su fallida reforma a la seguridad social.
El primer golpe de Ortega
Durante su primer gobierno, en los años ochenta, Ortega impuso un régimen de censura en el país, en el que La Prensa era su blanco por su línea crítica ante las arbitrariedades de la administración sandinista.
Noticia relacionada: Diario La Prensa cumple 800 días de confiscada, sin parar de hacer periodismo
El dictador también sometió a La Prensa y demás medios a una revisión de contenido antes de publicar sus noticias, lo que provocaba deliberadamente que el diario atrasara su tiraje, además que los militares encargados de realizar este escrutinio tenían la potestad de exigir al medio el cambio de título, suprimir palabras, oraciones o párrafos enteros, e incluso, mandar a quitar una noticia si no les parecía favorable al primer gobierno sandinista.
Su historia de resistencia
Desde su fundación en 1926, La Prensa se convirtió en un bastión del periodismo independiente en Nicaragua, enfrentando censura y persecución bajo distintas dictaduras. Durante el régimen de Anastasio Somoza Debayle, el diario denunció los abusos del gobierno, lo que llevó al asesinato de su director, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, en 1978. Su muerte marcó un punto de inflexión en la lucha contra la dictadura somocista, y La Prensa pasó a ser un símbolo de resistencia.
Con la llegada al poder del Frente Sandinista en 1979, el diario sufrió nuevas represalias. Durante la década de los 80, el gobierno de Daniel Ortega impuso estrictos controles sobre los medios, y La Prensa fue sometida a censura diaria, impidiendo su libre publicación. A pesar de ello, el periódico mantuvo su línea editorial crítica, denunciando los excesos de la primera dictadura sandinista.

Comentarios