El Vaticano manifiesta disposición para un «diálogo» en Nicaragua, tras criticar a Ortega en la ONU

Durante la 79ª Sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, pidió a la dictadura de Ortega que respete la «libertad de culto» tras la represión del gobierno sandinista contra la Iglesia católica en Nicaragua.
«La Santa Sede sigue con gran atención lo que está ocurriendo en Nicaragua y está especialmente preocupada por las medidas que se adoptan contra el personal y las instituciones de la Iglesia» dijo Parolin.
El religioso pidió ante la ONU que el régimen sandinista «garantice adecuadamente esta libertad junto con otros derechos fundamentales», así mismo anunció la disposición del Vaticano de entablar un «diálogo respetuoso y constructivo» con las autoridades del país.
La represión contra la Iglesia Católica tomó fuerza luego del estallido de protestas del 2018, momento en que la Conferencia Episcopal de Nicaragua intentó mediar entre el Gobierno de Nicaragua y la oposición.
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Ortega y su esposa Rosario Murillo acusan a la Iglesia católica de apoyar las protestas contra el gobierno, que dejaron más de 300 muertos, según la ONU, por lo que se ha ensañado en sacerdotes, obispos, monjas y trabajadores de las instituciones religiosas, cierre de oenegés de la iglesia y hasta ha hecho acusaciones de lavado de dinero y terrorismo.
Dentro de los ataques a los sacerdotes destacan el secuestro, detención, condena y exilio del obispo Rolando Álvarez, quien es crtitico de la represión contra el pueblo de Nicaragua; el obispo Silvio Baez, exiliado de la dictadura, el nuncio apostólico Monseñor Waldemar Stanislaw Sommertag, y otros religiosos obligados a salir del país.
El pasado 7 de agosto el gobierno de Ortega expulsó a siete sacerdotes nicaragüenses del país. Los siete sacerdotes formaban parte de un grupo de 13 religiosos que habían sido detenidos por la Policía nicaragüense días antes en la ciudad de Matagalpa, en el norte del país, según el Colectivo Nicaragua Nunca Más.
Desde abril de 2018 hasta marzo de 2024, se habrían producido al menos 73 detenciones arbitrarias de miembros de la Iglesia católica y otras confesiones cristianas, según han documentado distintos organismos de derechos humanos.
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Por su parte, la investigadora Martha Patricia Molina ha documentado que Ortega realizó más de 800 ataques a la iglesia desde el 2018 hasta julio del 2024, expulsó a 150 religiosos de Nicaragua, cerró 420 organizaciones cristianas y 22 medios de comunicación religiosos, 21 pastores evangélicos desterrados y 52 religiosos han sido despojados de la nacionalidad.
Esta es la primera vez que El Vaticano se pronuncia de forma oficial ante la ONU sobre la grave situación de represión que vive Nicaragua. En la Asamblea General de la ONU, también se han pronunciado contra el régimen de Ortega y Murillo los presidentes de Chile, Guatemala y El Salvador.

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