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Régimen de Ortega impone silencio sobre el COVID-19 mientras reinan muertes y entierros nocturnos

El secretario general del Ministerio de Salud (Minsa), Carlos Sáenz, no compareció este lunes, 11 de mayo de 2020, con su «reporte diario» de la situación del coronavirus en Nicaragua. El funcionario se ha ausentado de presentar el informe desde el martes, cinco de marzo. Ni él ni la vicedictadora Rosario Murillo han actualizado las … Continuar leyendo
Por Marling Balmaceda mayo 11, 2020

El secretario general del Ministerio de Salud (Minsa), Carlos Sáenz, no compareció este lunes, 11 de mayo de 2020, con su «reporte diario» de la situación del coronavirus en Nicaragua. El funcionario se ha ausentado de presentar el informe desde el martes, cinco de marzo. Ni él ni la vicedictadora Rosario Murillo han actualizado las estadísticas oficiales.

Según la institución al servicio del régimen de Daniel Ortega, en el país hasta la fecha que hicieron oficiales sus datos habían cuatro pacientes activos por coronavirus, cinco fallecidos y siete recuperados, es decir, que según el Estado solo se reportan en total 16 casos confirmados.. Ese es el mismo número que hasta hace una semana reportaban como sospechosos.

De los cuatro casos activos, Sáenz señaló que «sos están delicados y atendidos y dos se encuentran delicados, pero estables», pero se desconoce qué pasó con esos pacientes. Además, que tampoco dio ningún elemento adicional sobre los pacientes. El funcionario del régimen se limitó a decir que «no tenemos transmisión local comunitaria», versión que ha sido desmentida por especialistas en la salud.

En medio de la información oculta y el silencio impuesto por el Estado han iniciado a crecer las denuncias de supuestos casos positivos que no forman parte del registro del Minsa al igual que muertes por el COVID-19. Los familiares de los fallecidos afirman que el deceso se debe a contagio del virus, pero el régimen estipula en las actas de defunción otra causa, en especial, neumonía o infartos, aunque entrega ataúdes sellados y ordena entierros inmediatos, en solitario y amparados en la oscuridad con policías vigilando los cementerios.
Fallece por «neumonía» pero lo entregan en caja sellada y ordenan entierro de inmediato.Foto: Oswaldo Rivas / ReutersFallece por «neumonía» pero lo entregan en caja sellada y ordenan entierro de inmediato.Foto: Oswaldo Rivas / Reuters

En ciudades como Managua, Chinandega y Masaya se han visto videos y fotografías de camionetas transportando ataúdes en horas de la noche, rumbo a los panteones. La población de Chinandega, por ejemplo, ha logrado documentar entierros nocturnos que son realizados por autoridades sanitarias, sin la presencia de familiares, pero el Minsa insiste en que Nicaragua únicamente hay cinco fallecidos por COVID-19, desde el 26 de marzo.

Una de las denuncias que recibió Artículo 66 fue sobre el fallecimiento de un ciudadano de iniciales A.B., de 57 años, quien murió la madrugada del sábado, nueve de mayo. El acta indica que se debió a «insuficiencia respiratoria y neumonía grave».

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Sin embargo, la hermana del difunto señaló a Artículo 66 que el afectado en su momento empezó a presentar fuertes dolores de cabeza y fiebres de entre 38 y 39 grados dos semanas antes. «El jueves de la semana pasada él fue al hospital porque la fiebre no le bajaba. Le hicieron una placa en el (hospital) Manolo Morales y le dijeron que tenía infección pulmonar. Lo mandaron a su casa con azitromocina y acetaminofén y con ese tratamiento lo mandaron a su casa sin ningún consejo, sin ninguna recomendación», dijo la hermana del fallecido.

Carlos Sáenz, secretario general del Minsa, junto a Rosario Murillo, vicedictadora de Nicaragua

El ciudadano después de una semana con tratamiento en casa fue trasladado en ambulancia nuevamente al hospital porque los síntomas iban en ascenso y los problemas respiratorios peor. Los parientes de A.B. afirman que fue coronavirus aunque oficialmente la epicrisis no lo muestre así.

Murillo, en silencio sobre la pandemia

Rosario Murillo igualmente se ha mantenido callada sobre las cifras del coronavirus en Nicaragua. Desde hace una semana, la vicedictadora se encarga de arremeter contra la oposición, dejando de un lado la emergencia sanitaria.

En su monólogo de mediodía en los canales oficialista cuando Carlos Sáenz presentaba el registro oficial, Murillo se encargaba de repetirlo, pero ahora omite hablar sobre el virus y a lo máximo se limita a hablar de las visitas casa a casa que impulsa su administración, pese al llamado a evitar el contacto físico recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

ARTÍCULO 66 es un medio de comunicación nicaragüense que trabaja desde el exilio debido a la persecución del Estado contra la prensa independiente. Algunas de nuestras informaciones no revelan la identidad de nuestras fuentes ni están firmadas por nuestros periodistas por razones de seguridad.

Comentarios

2 comentarios

  1. Vieja asquerosa repugnante si con solo verla se me revuelve el estomago, hipócrita! Ellos son los más millonarios de latinoamérica, han robado por todos lados, a sus hijos les han dado fincas enormes, radios, televisoras, tiendas, dinero para llenar sus cuentas, relojes carisimos, vehiculos y todos los gustos habidos y por haber y todo eso «robado» son asesinos, sádicos, perversos, gente de mala calaña, son soberbios, se creen los elegidos por Dios para llevar los destinos de este pobre País. El poder los enfermó! A veces se creen que ellos son la reencarnación de Dios en la tierra, gente digna de lastima, ellos tienen el poder de decidir quien vive y quien muere.
    Pagarán, de eso no hay la menor duda! Maldita narco Familia!

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