[vc_row][vc_column][vc_column_text]Juan Rafael Lanzas Maldonado salió de su casa el 29 de diciembre del 2017, a empujones y patadas, con un fusil que le apuntaba amenazante. Adolorido, humillado y bajo insultos vertidos por una escuadra policial, pero se fue caminando. El campesino estuvo preso en Matiguás, luego en Matagalpa y los golpes provocaron que fuera internado en el Hospital César Amador Molina, de dónde el joven campesino salió el 20 de febrero sin pies y cargado en brazos por sus vecinos, su esposa y su madre.
El día de su captura, Lanzas fue vapuleado hasta desmayarse. Golpes en las nalgas, en la espalda y en las piernas, luego fue encerrado en una celda policial de la cabecera municipal de Matiguás y más tarde, trasladado a la delegación de la Policía Nacional en Matagalpa. El joven contó que durante el encierro, producto de la paliza estuvo tirado en el piso del baño de la celda, donde los otros presos lo orinaban y él aguantó por la imposibilidad de moverse.


Lanzas fue puesto a la orden del juez. Durante la audiencia el detenido se desmayó y el judicial ordenó su traslado al centro hospitalario. Los golpes propinados en todo el cuerpo y la permanencia en aquel baño con orines y humedad provocaron una infección que terminó por gangrenar sus pies. Los médicos dieron una noticia que golpeó las esperanzas de su familia: había que amputarle sus dos extremidades inferiores para salvarle la vida.
El motivo de la detención
Juan Rafael Lanzas Maldonado fue detenido por miembros de la Policía Nacional el 29 de diciembre de 2017, entre las cuatro y cinco de la mañana. Fue en la comunidad Cerro Colorado, en Matiguás, Matagalpa. Era acusado por un productor de la zona llamado Jorge Herrera, por supuesto robo de una bomba de fumigar. Según el defensor de derechos humanos Juan Carlos Arce, a Juan Lanzas fue detenido sin ninguna orden de arresto.
«Fue detenido con violencia, sin orden de captura lo agarraron y lo golpearon con la culata de un AK47. Luego, se lo llevaron a Matiguás donde continuaron golpeándolo en las costillas y diferentes partes del cuerpo».
Juan Rafael Lanzas contó hace una semana en una entrevista para Radio Vos el trato que sufrió durante la detención «Ni cuenta me daba por qué me llegaban a sacar de la casa a esa hora, gritando que la casa estaba rodeada por el Ejército y la Policía… cuando abrí la puerta, un antimotín me golpeó con la punta del AK, me tortoleó (hizo una llave que lo lanzó al suelo) y me agarró a golpes y patadas
La versión oficial
Julio Espinoza médico del Instituto de Medicina Legal (IML), afirmó en rueda de prensa, junto a la jefatura de la Policía Nacional, que tras valorarlo se determinó que Lanzas padecía de «púrpura trombocitopénica», condición que según Espinoza es un trastorno de la sangre que provoca la formación de coágulos en pequeños vasos sanguíneos. Lo que según medicina legal, causó las infecciones que Lanzas presentaba en ambas piernas.


Sin embargo, Juan Rafael Lanzas niega que padeciera de ninguna enfermedad y en una entrevista para La Prensa, sostuvo que la policía no se quiere hacer responsable por los daños que le provocaron ya que «se niegan y ellos nunca se van a sentir culpables de lo que me han hecho, siempre van a salir libres porque son puestos por el gobierno y no le ponen mente».
«Es una brutal agresión a los derechos humanos»
La exdirectora del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) Vilma Núñez, visitó a Juan Rafael Lanzas, el pasado 21 de febrero, en la casa de la familia de su esposa, en el municipio de San Isidro, Matagalpa.
La doctora Núñez dijo que el estado de salud de Lanzas es «preocupante y es de mucha gravedad». Nosotros lo vimos «como retraído, como que no quiere hablar más sobre lo que le pasó y es normal, lo que le ocurrió fue una brutal agresión a los derechos humanos».
Por su parte, el delegado del Cenidh en Matagalpa, Juan Carlos Arce cuestionó que a Lanzas le dieran de alta en el hospital dos semanas después de haberle amputado las piernas y criticó que no hay un plan de seguimiento sobre su salud, y dijo que la casa donde se encuentra tampoco presta las mejores condiciones para que el joven se pueda recuperar.


Según la doctora Núñez están trabajando para tratar de buscar apoyo económico para la familia de Lanzas y para brindarle atención médica especial para su recuperación, ya que su cuerpo todavía tiene lesiones que podrían infectárseles y provocarle más daño.
«Queremos pedir al pueblo de Nicaragua el apoyo para Juan Rafael, hay que buscarle un médico especialista para que mire su grave estado de salud y en segundo lugar ver la posibilidad de hacerle unas prótesis».
A petición de la familia, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos continuará dando atención legal en el caso de Juan Rafael Lanzas, e informaron que hasta ayer, y tras dos intentos, la Fiscalía de Matagalpa recibió la denuncia que interpuso la madre de Lanzas para que se investigue el caso de su hijo.
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Es lamentable la tragedia de este pobre hombre . El nivel de salvagismo con que actua la policía sandinista es condenable y merece el repudio del pueblo en general . Ahora este pobre hombre como podra ganarse el sustento de sus hijos y esposa ?