Elías Baumann regresa a Nicaragua: «Tenemos mucho por hacer»

El encargado de Negocios de Estados Unidos en Managua, Elías Baumann, regresó el 19 de octubre a Nicaragua, luego de haber sido llamado a consultas por Washington y le transmitió a su equipo que aún hay «mucho por hacer» en asuntos diplomáticos entre ambos países.
La información fue confirmada a través de su cuenta en X donde también detalló que al llegar tuvo una reunión con el equipo de la Embajada de EE. UU. en Managua, a quienes les hizo llegar la visión del secretario de Estado, Marco Rubio, sobre los próximos pasos a seguir en cuanto a las relaciones con el pueblo nicaragüense.
«Hoy conversé con el gran equipo de la Embajada tras mi viaje a Washington y compartí la visión del Secretario de Estado @SecRubio, sobre los próximos pasos en nuestras relaciones con el pueblo nicaragüense. Aún tenemos mucho por hacer», escribió.
La visión de Marco Rubio sobre Nicaragua
Es importante destacar que Baumann y Rubio se reunieron el 16 de octubre «para definir los próximos pasos ante el rechazo de la dictadura Murillo-Ortega a la embajadora designada de Estados Unidos, Natasha Franceschi», según explicó el funcionario cubano-estadounidense en sus redes sociales.
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En ese sentido, Rubio consideró la respuesta del régimen sandinista como un «teatro político hostil» en contra de la representación de EE. UU., al tiempo que acusó a Daniel Ortega y a Rosario Murillo de anteponer sus intereses a las necesidades de la población nicaragüense.
«Acordamos que el teatro político hostil dirigido a socavar la representación de EE. UU. es adversarial y otro ejemplo de los dictadores priorizándose a sí mismos por encima de las verdaderas necesidades del pueblo nicaragüense», expresó.

La negativa a la embajadora y la presión de EE.UU.
Franceschi, quien se comprometió en su comparecencia ante el Senado estadounidense a «mantener la presión diplomática para lograr una solución en Nicaragua» fue nombrada oficialmente por Estados Unidos como su embajadora en Managua el 1 de octubre.
Desde entonces, tanto opositores nicaragüenses en exilio como organizaciones de la comunidad internacional se mantuvieron atentos a la reacción del régimen al nombramiento, pero esta no tardó en llegar: el 2 de octubre le negaron el plácet.
Esta situación llevó a Estados Unidos a llamar a consultas a su encargado de negocios en Managua el 13 de octubre, pues, según un comunicado del Departamento de Estado, esta decisión «demuestra la hipocresía de su retórica de respeto mutuo y su deseo de montar un espectáculo público a costa del pueblo nicaragüense».
La tensión diplomática entre Estados Unidos y Nicaragua ha escalado a partir de esta posición sostenida por los Ortega-Murillo.

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