Marco Rubio se reunió con Elías Bauman: hablaron de pasos a seguir tras rechazo a Franceschi

El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, se reunió el 16 de octubre con el encargado de Negocios de ese país en Managua, Elías Baumann, para establecer las próximas medidas tras el rechazo del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo a la designación de Natasha Franceschi como embajadora estadounidense en Nicaragua.
«Productiva reunión con el Jefe de Misión en Managua, Elias Baumann, para definir los próximos pasos ante el rechazo de la dictadura Murillo-Ortega a la Embajadora designada de Estados Unidos, Natasha Franceschi», escribió el funcionario cubano estadounidense en su cuenta en X.

Una acción hostil contra EE.UU.
Rubio también calificó la respuesta del régimen como un «teatro político hostil» en contra de la representación de EE.UU., al tiempo que acusó a los Ortega-Murillo de anteponer sus intereses a las necesidades de la población nicaragüense.
«Acordamos que el teatro político hostil dirigido a socavar la representación de EE.UU. es adversarial y otro ejemplo de los dictadores priorizándose a sí mismos por encima de las verdaderas necesidades del pueblo nicaragüense», expresó.
La negación del plácet y la presión de EE.UU.
Franceschi, quien se comprometió en su comparecencia ante el Senado estadounidense a «mantener la presión diplomática para lograr una solución en Nicaragua» fue nombrada oficialmente por Estados Unidos como su embajadora en Managua el 1 de octubre.
Desde ese momento, tanto opositores nicaragüenses en exilio como organizaciones de la comunidad internacional permanecieron atentos a la reacción del régimen al nombramiento, pero esta no tardó en llegar: el 2 de octubre le negaron el plácet a la embajadora estadounidense.
Ante esto, el 13 de octubre, Estados Unidos llamó a consultas a su encargado de negocios en Managua, pues, según un comunicado del Departamento de Estado, esta decisión «demuestra la hipocresía de su retórica de respeto mutuo y su deseo de montar un espectáculo público a costa del pueblo nicaragüense».
La tensión diplomática entre Estados Unidos y Nicaragua ha escalado a partir de esta posición sostenida por los Ortega-Murillo.

Después de Cuba, Nicaragua
Con respecto a esto, el congresista republicano Mario Díaz-Balart, afirmó que Daniel Ortega está «cómodo» con sus anuncios; sin embargo, también recordó que Donald Trump tiene la vista sobre países en los que considera que rige una dictadura, por lo que considera que «después de Irán, viene Cuba y viene Nicaragua».
Asimismo, planteó el escenario de que si en Venezuela se producen elecciones y «gana María Corina Machado», y luego hay un cambio en Cuba, no será necesario «hacer mucho esfuerzo para Nicaragua».
No obstante, aclaró: «Si hay que hacer mucho esfuerzo para que ese régimen caiga en Nicaragua después de estos dos, estamos dispuestos a hacerlo».

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