Denuncian patrón sostenido de persecución del régimen contra líderes indígenas en Nicaragua

El Mecanismo para el Reconocimiento de las Personas Presas Políticas en Nicaragua denunció en su más reciente boletín el patrón de persecución de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en contra de los líderes indígenas del país.
La coalición de organizaciones defensoras de derechos humanos mantuvo el número de presos políticos en 46 personas, así como su alerta y preocupación por la desaparición forzada de 9 de ellos, el deterioro de la salud, en especial de 13 adultos mayores que están bajo el yugo del régimen por disentir.
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En el caso particular de las poblaciones indígenas dijeron que registraron «un patrón sostenido de persecución contra integrantes y liderazgos comunitarios vinculados a territorios indígenas y procesos de defensa territorial en la Costa Caribe, particularmente en la zona norte».
Doce dirigentes detenidos de forma arbitraria
Se refirieron en particular a 12 casos documentados: un juez comunal y profesor (Argüello Celso Lino); un síndico territorial (Ignacio Celso Lino); guardabosques y defensores territoriales (Dionisio Robins Zacarías, Donald Andrés Bruno Arcángel, Rodrigo Bruno Arcángel, Oliver Bruno Palacios, Evertz Antonio Bruno Palacios, Tony Alberto Bruno Smith).
La lista incluye a liderazgos comunitarios como Valeriano Antolin Eheets Flores y personas detenidas en contextos vinculados a la defensa de tierras y recursos (Jonas Jeffry Miguel Juwith, Demetrio Miguel Juwith y Leonel Palacios Vanegas).
El Mecanismo indicó que «sumado a la ausencia de un debido proceso, adicionalmente, se registra la ausencia de traductores, pese a que en algunos casos las personas detenidas no hablan español de manera fluida, lo que agrava la indefensión y limita el ejercicio efectivo de garantías mínimas durante la detención y los procesos judiciales».
La muerte de Brooklyn Rivera
Mencionaron el caso de la dirigente indígena Nancy Henríquez James, excarcelada en marzo de este 2026, a la que mantuvieron junto al fallecido líder de YATAMA, Brooklyn Rivera, desde que lo presentaron tras más de 900 días en desaparición forzada visiblemente en un estado crítica y hasta la confirmación de su deceso el pasado 30 de mayo.
Advirtieron «que la muerte de Brooklyn Rivera Bryan y la limitación de la libertad de Nancy profundizan una crisis de liderazgo impuesta en la Costa Caribe, afectando la capacidad de representación, denuncia y acompañamiento territorial en un contexto de violencia y desprotección histórica».
Al pronunciarse por su fallecimiento dijeron que no fue un hecho aislado. De nuevo mencionaron que es un patrón contra las personas presas políticas. En su listado mencionaron los casos anteriores: Eddy Montes, Santos Flores, Hugo Torres, José Solís, Humberto Ortega Saavedra (hermano del dictador Daniel Ortega), Mauricio Alonso Petri, Carlos Cárdenas Zepeda, un caso anónimo y el de Rivera.

«El Mecanismo exige verdad, justicia y rendición de cuentas, incluyendo investigaciones inmediatas, exhaustivas, independientes e imparciales sobre cada una de las muertes registradas; la determinación de responsabilidades materiales y de mando; y la adopción de medidas efectivas de reparación y no repetición», destacaron.
Denunciaron la represalia posterior a la muerte del líder indígena. Esto incluyó la retención del cuerpo, el control de su funeral e inhumación, la negativa de entregar el cuerpo a sus familiares para que le dieran sepultura según sus costumbres, además de cumplir el deseo de Rivera que lo enterraran junto a los restos de su mamá en la Costa Caribe.

Manifestaron que el Monitoreo Azul y Blanco, que hace parte de la coalición, registró la detención de seis personas del entorno de Rivera que acudieron a Managua a pedir la entrega del cadáver del líder histórico del pueblo miskitu.
«El Mecanismo advierte que la ausencia de información transparente y de mecanismos efectivos de protección incrementa los riesgos para familiares, liderazgos comunitarios y personas cercanas que continúan exigiendo verdad y justicia», señalaron.

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