Obispo Báez llama a no desesperarse ante «la irracionalidad de la violencia»

El obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, llamó en este quinto domingo de pascua a no desesperarse ante los irracionales que quieren perpetuarse en el poder.
En el exilio desde 2019 por la persecución de la dictadura, el prelado insistió en que hay que mantener la serenidad frente a las adversidades.
«También en la historia de los pueblos hay épocas dolorosas, en las que parecen prevalecer la ambición de poder, la irracionalidad de la violencia y el irrespeto a la libertad y a la dignidad de las personas. No hay que desesperarse. La fe en Dios es nuestra mayor fortaleza y la fuente más segura de consuelo», dijo el pastor que ha sido víctimas de ataques y descalificaciones por parte de la dupla dictatorial de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Báez citó las sagradas escrituras para darle aliento a los que se sienten en una situación como la que describió.
«Cuando parezca que los caminos se van cerrando y sintamos que las soluciones son inalcanzables, no dudemos de que el Dios de la vida, el Dios ‘que es justo y ama la justicia’ (Sal 11,7), actuará en la historia a través de nuestra capacidad de soñar en grande y de luchar de manera perseverante», insistió.
Báez habla de Jesús como el camino a seguir
El obispo se paseó por el Evangelio de este domingo en el que Jesús habla que es el «camino, la verdad y la vida».
Señaló que «Jesús se presenta no como una meta que hay que alcanzar, sino como un camino que hay que recorrer. Hay que realizar los mismos gestos, preferir a las personas que él prefería, oponerse a lo que él se oponía. Jesús es un camino de libertad y de amor que nos lleva al Padre y un camino de solidaridad y de servicio que nos acerca a los demás».
La Iglesia católica ha sido perseguida por el régimen dictatorial desde que se unió a la mediación por las protestas antigubernamentales que comenzaron en abril de 2018. Por su papel y las denuncias de la jerarquía, la dictadura apresó al obispo Rolando Álvarez, a varios sacerdotes, seminaristas y laicos. A Álvarez lo condenaron a más de 20 años de cárcel y expulsaron del país. Junto con Báez fue desnacionalizado.
Los ataques incluyen confiscaciones de universidades, hospitales y sedes de congregaciones religiosas a las que expulsó en los últimos años del país. En esas edificaciones levantaron otras oficinas, incluso centros asistenciales, además de entregarlas a ministerios.
Pese a esto, las voces de Báez y Álvarez se mantienen como dos de las más fuertes fuera de Nicaragua para denunciar los atropellos, desmanes y la represión del régimen que aún continúa.

Gracias Mons. Baez
Jesus en ti confío.
Aunque los malos, los dictadores, los payasos con burla despues de haber hecho robo, continúen haciendo lo malo.
Jesus en ti confio