Nadia Robleto, sobreviviente de un atentado en Costa Rica: «Todos los días tengo miedo»

Durante el foro «La represión transnacional del régimen nicaragüense» celebrado este 17 de septiembre, en Barcelona, Nadia Robleto, activista opositora y pareja de Joao Maldonado, compartió su desgarrador testimonio tras sobrevivir a un atentado en Costa Rica.
Criada en una familia vinculada al sandinismo, Nadia se alejó de sus seres queridos cuando se opuso a las violaciones cometidas por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, especialmente contra ancianos y niños.
Esta oposición le costó la ruptura con su familia y la persecución que culminó en un atentado contra su vida el 10 de enero de 2024, mientras se preparaba para viajar a Estados Unidos (EE. UU.) junto a su esposo, Joao Maldonado, quien ya era sobreviviente de un primer ataque, ejecutado en 2021.
Nota relacionada: Estos son los detenidos por el crimen de Roberto Samcam: así se implicaron en el asesinato
«Sufrí un atentado el 10 de enero, cuando estaba a punto de viajar a EE. UU. junto a mi esposo, Joao Maldonado y mis hijos. Comenzaron a dispararnos; recibí un disparo y mi esposo recibió ocho», recordó sobre aquel momento en el que le cambió la vida.

Robleto relató que tras el atentado y durante su recuperación tuvo un paro respiratorio y, posteriormente, la declararon tetrapléjica. A pesar de las graves secuelas físicas, Nadia ha logrado recuperar la capacidad de hablar y escribir, aunque el trauma y el miedo la acompañan diariamente.
«Tengo pesadillas, veo a la persona que nos disparó, y lloro y sufro todos los días», narró durante su intervención.
La pérdida de sus dos hijos
Recordó que además del atentado, fue revictimizada por el gobierno de Costa Rica, cuando solo pudo ver a sus hijos una sola vez durante su hospitalización. Robleto contó que sus vástagos pasaron a la tutela de su padre y que fueron llevados a Nicaragua, pese al peligro que esto significaba.
«Me quitaron mis tesoros, mis hijos, el tesoro de mi alma, pero la esperanza no la he perdido, quiero seguir luchando por mis hijos y por algún día volverme a poner de pie», afirmó con determinación.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica atribuyó estos ataques a una «red organizada con motivaciones ideológicas». Las autoridades costarricenses detuvieron a algunos de los sospechosos, pero la captura de otros, como el periodista Danilo Aguirre Sequeira, no se ha concretado, ya que se encuentra libre en Nicaragua.
«El silencio no es una opción»
Junto a Robleto, Claudia Vargas, viuda del mayor retirado del Ejército nicaragüense, Roberto Samcam, quien fue asesinado a tiros en su casa el 19 de junio de este año, expuso la difícil realidad del exilio y la resistencia frente a la persecución política que el régimen nicaragüense extiende más allá de sus fronteras.
«El silencio no es una opción. En Costa Rica vivimos el exilio en resistencia, sosteniendo la vida con las uñas. Compartimos experiencias y trabajamos en la reconstrucción porque queremos volver con ganas férreas», expresó.
Aunque Vargas reconoció el esfuerzo que hace el gobierno de Costa Rica para proteger a los exiliados, asegura que este país ya no garantiza la protección a quienes por razones políticas se ven obligadas a salir de Nicaragua.
«Luchamos desde un país que no garantiza nuestra protección, porque no nos perdonan que sigamos denunciando desde el exilio», expresó.
Seis de cada 10 exiliados sufre hostigamiento
El testimonio de Nadia Robleto y Claudia Vargas es representativo de una problemática mayor: la represión transnacional del régimen de Nicaragua afecta a cientos de exiliados.
Según un estudio de 2024 de la Fundación Sin Límites, seis de cada diez nicaragüenses exiliados en Costa Rica enfrentan persecución y hostigamiento, una realidad que evidencia la extensión del terrorismo de Estado más allá de las fronteras nacionales.
«La represión trasnacional es una realidad y tiene que visibilizarse y se debe reconocer como una violación a los derechos humanos de quienes buscan la protección internacional», dijo Lea Bolt, representante de esta organización.
Juan Carlos Arce, del Colectivo Nicaragua Nunca Más, recordó que el régimen orteguista ha incurrido en las prácticas más graves de violaciones de derechos humanos a nivel mundial y a pesar de que «se vende al mundo como duro e imbatible no es tan cierto».
«Hay países y organismos que han ejercido presión y creo que esta presión de la comunidad internacional debe mantenerse porque lo que pasa en Nicaragua no puede ser aceptado ni tolerado», aseguró.

Comentarios