Leónidas Centeno, operador sandinista de Jinotega, amenaza a opositores: «Todo el que puso una bandera al revés tiene que seguir siendo vigilado»

En un acto político reciente con paramilitares encapuchados, Leónidas Centeno Rivera, alcalde de Jinotega y secretario político del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en ese departamento, lanzó una amenaza directa contra los ciudadanos que participaron en las protestas de abril de 2018, asegurando que estos siguen siendo objeto de vigilancia por parte del régimen. Las declaraciones, divulgadas en un video que circula en redes sociales reflejan cómo se multiplica el tono de odio y venganza promovido desde la presidencia por Rosario Murillo.
«Sin descuidarnos nadita de nadie, todo aquel que puso una bandera al revés, hay que seguirlo vigilando. Todo el que puso una bandera al revés (…) será siempre sospechoso, todo el que salió a la calle a protestar, a sumarse al intento de golpe, tiene que seguir siendo sospechoso y vigilado», expresó Centeno, acompañado en el acto por el jefe de la Policía de Jinotega.
Centeno también afirmó que tiene fotografías y registros de ciudadanos que colaboraron con los manifestantes durante la rebelión cívica de 2018, incluyendo a quienes «pasaban comida» o «recogían medicina» para jóvenes atrincherados en las barricadas.
«Yo tengo fotografías, tenemos nosotros fotografías, documentados, de gente que está muy alegre, cocinando en la barricada del barrio tal, del barrio tal, y pasando comida. Y gente recogiendo cajas de medicina para llevarle a los supuestos muchachos», insistió Centeno.
Siete años después, la represión continúa
Las amenazas de Centeno ocurren en abril, mes en que se cumplen siete años del inicio de la rebelión cívica de 2018, cuando miles de nicaragüenses salieron a las calles para protestar contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Jinotega fue uno de los focos de resistencia más significativos, con tranques en carreteras, barricadas urbanas, protestas masivas y una alta participación ciudadana.

El régimen respondió con violencia armada. Según el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), al menos 15 personas fueron asesinadas en Jinotega entre mayo y julio de 2018. Entre las víctimas que recuenta la Asociación Madres de Abril (AMA), figuran Orlando Rafael Pérez, de 22 años, estudiante universitario asesinado el 28 de mayo de 2018; Luis Javier Espinoza, de 16 años, muerto por disparos de francotiradores el 26 de junio de 2018; y Bayardo Javier Jiménez Centeno, de 32 años, asesinado en el sector de Las Jagüitas durante la represión del 23 de julio.
Todas estas muertes fueron perpetradas, según testimonios y documentación de organismos internacionales, por fuerzas combinadas de la Policía Nacional y grupos paramilitares, bajo la coordinación del mismo Leónidas Centeno.
Centeno: operador político y brazo represor del FSLN
Leónidas Centeno ha sido alcalde de Jinotega desde 2008 y funge como uno de los operadores políticos más leales al régimen de Ortega y Murillo en la zona norte del país. Como secretario político departamental del FSLN, Centeno ha tenido un rol central en la organización y respaldo de estructuras paramilitares.
El Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN), designado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, lo incluyó en marzo de 2024 entre los 54 altos mandos y operadores políticos responsables de crímenes de lesa humanidad, señalando que facilitó, promovió y encubrió actos de represión sistemática desde su cargo municipal y político.
El informe del GHREN apunta que Centeno tuvo conocimiento directo y participación activa en la represión letal en Jinotega, permitiendo el uso de instalaciones municipales para operaciones paramilitares, facilitando armamento y transporte, y encubriendo a los autores materiales de asesinatos y detenciones arbitrarias.
Sancionado
Las acciones de Centeno también han sido conocidas por varios países y ha recibido sanciones por eso. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo sancionó el 15 de noviembre de 2021, por estar directamente vinculado a actos de represión violenta en Jinotega. La sanción incluye la congelación de bienes bajo jurisdicción estadounidense y la prohibición de realizar transacciones con ciudadanos o entidades de Estados Unidos.

El gobierno estadounidense detalló en ese momento que Centeno «permitió el uso de armamento pesado por parte de fuerzas parapoliciales, resultando en la muerte de varios ciudadanos nicaragüenses, incluyendo menores de edad».
Asimismo, Canadá y la Unión Europea también incluyeron a Centeno en sus listas de sancionados en 2022 y 2023 respectivamente, por su participación en violaciones graves a los derechos humanos y por contribuir a la consolidación del régimen autoritario en Nicaragua.
Sigue con su discurso de odio
Las declaraciones del alcalde reflejan la continuidad del discurso de odio que ha caracterizado al régimen de Ortega y Murillo, particularmente en boca de Rosario Murillo, quien ha sostenido durante años que los manifestantes de abril fueron «demonios», «plagas», «golpistas» y «terroristas».
Centeno, al igual que otros secretarios políticos y alcaldes impuestos por el FSLN, ha replicado este discurso como parte de la maquinaria de persecución ideológica. Las amenazas vertidas en este acto público con sus seguidores confirman que la dictadura no ha cesado la vigilancia ni la represión, y que mantiene archivos y seguimientos contra ciudadanos que se manifestaron pacíficamente hace siete años.

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