Tres nicaragüenses detenidos en Costa Rica por secuestro y extorsión: pedían 20 mil dólares de rescate

En un operativo de inteligencia y alta efectividad ejecutado por agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica lograron este fin de semana la detención de tres ciudadanos nicaragüenses sospechosos de secuestrar a un joven universitario y exigir a su familia un rescate de aproximadamente 20 mil dólares.
Los detenidos, identificados como Medina, de 37 años; Mairena, de 43; y Duarte, de 34, enfrentan cargos por secuestro extorsivo, un delito que podría acarrearles penas de hasta 15 años de prisión.
La trampa para atrapar a los secuestradores
El caso se destapó el pasado viernes 25 de abril, cuando el hermano de la víctima, un hombre de apellido Fallas de 31 años, denunció el hecho ante el OIJ de Puriscal. Desde su hogar, Fallas recibió una llamada amenazante: sus captores exigían 10 millones de colones (unos 20 mil dólares) a cambio de la liberación de su hermano.
Las investigaciones preliminares revelaron que el joven universitario había sido interceptado en León Cortés mientras se dirigía a su centro de estudios en San José. Los sospechosos, según el reporte oficial, habrían colocado obstáculos en la vía para forzarlo a detener su vehículo. Posteriormente, lo abordaron, lo intimidaron con un arma de fuego y lo llevaron a pie hasta una zona montañosa de difícil acceso, donde lo mantuvieron cautivo durante dos días.
Ante la denuncia, los agentes judiciales desplegaron un operativo urgente. Con la colaboración de la familia, los investigadores fingieron un acuerdo para el pago del rescate, lo que permitió montar una trampa para dar con el paradero de los captores.
Rescate de alto riesgo
El desenlace ocurrió el sábado por la noche en el sector de La Legua, en Aserrí. Según relató el director del OIJ, Randall Zúñiga, los agentes lograron ubicar el lugar de cautiverio tras una intensa labor de inteligencia y vigilancia.
Cuando los secuestradores intentaban trasladar a la víctima en un vehículo en movimiento, los oficiales intervinieron en una operación que el propio Zúñiga calificó como «trepidante». Durante la maniobra, la víctima estaba siendo encañonada, por lo que cualquier error habría tenido consecuencias fatales.
Gracias a la rápida reacción y al entrenamiento especializado de los agentes, el joven universitario fue rescatado ileso. No se produjo el pago del rescate y los tres sospechosos fueron detenidos en flagrancia.
«Fue una situación de altísimo riesgo debido a que la víctima estaba bajo amenaza directa con un arma de fuego. Sin embargo, la experticia del OIJ permitió un desenlace exitoso sin necesidad de facilitar dinero a los captores», destacó Zúñiga en declaraciones a la prensa.
Armas, celulares y documentos decomisados
Durante el operativo, los agentes decomisaron un arma de fuego tipo pistola, un arma hechiza de fabricación metálica, varios teléfonos celulares utilizados para coordinar el secuestro y diversa documentación que será clave en la investigación judicial.
El vehículo de la víctima también fue recuperado en buen estado.
Los tres nicaragüenses detenidos quedaron a disposición del Ministerio Público y enfrentarán cargos formales en las próximas horas. La Fiscalía solicitará medidas cautelares mientras avanza el proceso penal por secuestro extorsivo.
El director del OIJ enfatizó que, a diferencia de otros países de la región, en Costa Rica la industria del secuestro extorsivo no ha logrado consolidarse, precisamente debido a la respuesta inmediata y efectiva de las autoridades.
«En Costa Rica, el negocio del secuestro nunca ha tenido éxito gracias a la pericia de los cuerpos policiales, que logran neutralizar estos delitos en tiempos récord», subrayó Zúñiga.
Mientras el joven universitario se recupera del traumático episodio, el caso se mantiene abierto para determinar si existen más personas involucradas en la planificación del secuestro o si los detenidos integraban una estructura criminal más amplia.

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