Skip to content
mar. 22 sep.
Destacadas

Rosario Murillo se desboca contra el Vaticano: «Estado depravado, pedófilo»

La dictadura de Nicaragua, encabezada por Daniel Ortega y Rosario Murillo, ha intensificado su embestida verbal contra el Vaticano y la Iglesia Católica. En un comunicado oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores, publicado el 8 de febrero de 2025, se despliegan una serie de ataques directos y adjetivos despectivos hacia el Estado Vaticano y los … Continuar leyendo
Por Álvaro Navarro febrero 9, 2025
Rosario Murillo se desboca contra el Vaticano: «Estado depravado, pedófilo»
Rosario Murillo se desboca contra el Vaticano: «Estado depravado, pedófilo»

La dictadura de Nicaragua, encabezada por Daniel Ortega y Rosario Murillo, ha intensificado su embestida verbal contra el Vaticano y la Iglesia Católica. En un comunicado oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores, publicado el 8 de febrero de 2025, se despliegan una serie de ataques directos y adjetivos despectivos hacia el Estado Vaticano y los líderes católicos en el país.

El comunicado acusa al Vaticano de emitir declaraciones «irresponsables e irrespetuosas» que, según el gobierno, constituyen un «insulto a la Soberanía y Dignidad del Estado nicaragüense». Desde el inicio del documento, queda claro el tono combativo, al señalar que las declaraciones del Vaticano provienen de «tronos ególatras, con disfraces y máscaras de benevolencia y farisaico Misticismo».

El texto oficial no escatima en calificativos, al referirse a los líderes eclesiásticos como «falsos profetas y mercaderes» que, según el régimen, buscan «romper la Paz con todo tipo de violencia, falsedades y planificadas calumnias». Además, los acusa de promover «personas apátridas, destructivas, ambiciosas e irredentas».

Imagen personalizada

Acusaciones de «conductas ilícitas y anti-cristianas»

El comunicado oficial se emite solo días después de que el obispo Rolando Álvarez, recientemente liberado y exiliado en Europa, rompiera su silencio en una entrevista con un medio internacional. En sus declaraciones, Álvarez afirmó que, por decisión del Papa Francisco, sigue siendo obispo de la diócesis de Matagalpa y administrador apostólico de la diócesis de Estelí. Estas palabras reafirman el respaldo del Vaticano a su rol como líder religioso, desafiando las decisiones del régimen de Ortega de anular su autoridad eclesiástica.

El pronunciamiento de Álvarez fue un claro mensaje de resistencia contra el gobierno nicaragüense, lo que parece haber provocado una respuesta inmediata con un comunicado cargado de retórica agresiva y descalificaciones hacia el Vaticano y la Iglesia Católica. Este intercambio refleja la creciente tensión entre la Iglesia y el régimen, que continúa escalando su campaña contra la comunidad católica en el país.

Más allá de las acusaciones ideológicas, el régimen utiliza un lenguaje especialmente agresivo al describir al Vaticano como un «Estado depravado, pedófilo, denunciado en todo el Mundo» que «se alía con las Fuerzas de la Oscuridad, la barbarie, el genocidio y el mal». Estas palabras no solo intensifican la hostilidad del gobierno hacia la Iglesia, sino que buscan posicionar a Nicaragua como una nación soberana que resiste la supuesta influencia extranjera.

Contexto de persecución contra la Iglesia Católica

El extenso comunicado de siete páginas es el último episodio en una larga serie de ataques contra la Iglesia Católica en Nicaragua. Desde 2018, el régimen de Ortega y Murillo ha impuesto un cerco progresivo y sistemático contra la institución religiosa. Entre las acciones más graves destacan las amenazas de exilio y destierro a obispos, sacerdotes y monjas religiosas, la prohibición de ingreso al país de miembros del clero, y la confiscación de propiedades eclesiásticas, incluyendo organizaciones de caridad. Además, el gobierno ha clausurado universidades católicas, prohibido procesiones y eventos litúrgicos, congelado las cuentas bancarias de las diócesis, y confiscado instituciones de servicio social ligadas a la Iglesia. Estas medidas buscan asfixiar la labor pastoral y caritativa de la Iglesia, al tiempo que intentan silenciar una de las voces críticas más importantes del país.

La crisis alcanzó un nuevo nivel cuando el obispo de Matagalpa, Rolando Álvarez, fue condenado a prisión tras negarse a abandonar el país, aunque posteriormente fue liberado y enviado al exilio. Desde púlpitos y altares, líderes católicos han denunciado las violaciones de derechos humanos perpetradas por el régimen. Estas críticas han convertido a la Iglesia en uno de los principales objetivos de la dictadura, que ve en el catolicismo una amenaza a su control autoritario.

Citando a los «Mártires» contra el Vaticano

El comunicado concluye apelando a una narrativa histórica, acusando al Vaticano de crímenes históricos como la Inquisición y la colonización, y afirmando que el «Imperio Vaticano» ha perpetrado «crímenes de lesa humanidad». El gobierno nicaragüense utiliza estas referencias para justificar su postura y denunciar las «prácticas innobles» que, según ellos, aún persisten.

En una declaración especialmente polémica, el comunicado afirma: «Desde los millones de Voces y Almas, acalladas brutalmente por la Inquisición, se alzan todos los Pueblos sacrificados y desangrados por ese Estado Vaticano depravado, pedófilo, denunciado así en todo el Mundo».

Un régimen en guerra contra el catolicismo

Este comunicado no solo intensifica la retórica agresiva del régimen contra la Iglesia Católica, sino que también evidencia su estrategia de consolidar el control interno mediante la eliminación de voces críticas, sean estas políticas, mediáticas o religiosas. La persecución contra el catolicismo en Nicaragua es ya un capítulo oscuro en la historia del país, que sigue luchando por recuperar su democracia y libertad.

El Vaticano, hasta ahora, ha mantenido una postura de denuncia diplomática ante los abusos del régimen, pero el gobierno de Ortega y Murillo parece decidido a transformar la confrontación en una guerra total contra la Iglesia, desafiando tanto las leyes internacionales como los principios de respeto y tolerancia que proclama defender.

ARTÍCULO 66 es un medio de comunicación nicaragüense que trabaja desde el exilio debido a la persecución del Estado contra la prensa independiente. Algunas de nuestras informaciones no revelan la identidad de nuestras fuentes ni están firmadas por nuestros periodistas por razones de seguridad.

Comentarios

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *