Carlos Fonseca Terán bajo coacción: Murillo condiciona su libertad y de miembros de «La Comuna» a que participe en actos sandinistas

Carlos Fonseca Terán, hijo del fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), estaría siendo sometido a presiones para que vuelva a aparecer públicamente en actividades sandinistas, guarde silencio sobre sus inconformidades y elogie a Daniel Ortega y Rosario Murillo, a cambio de su libertad y la de ocho integrantes del grupo de WhatsApp «La Comuna», encarcelados desde julio de 2024.
La denuncia fue divulgada por el Grupo de Reflexión de Excarcelados Políticos (GREX), que asegura haber obtenido información de una fuente presente en una reunión en la que una funcionaria del Estado, cercana a la pareja gobernante, habló de conversaciones que desde hace meses sostendría el régimen con Fonseca Terán.
Según el GREX, la funcionaria afirmó que «la libertad de estos profesionales depende de pláticas y negociaciones que están sosteniendo desde hace meses con Carlos Fonseca Terán», quien continúa bajo casa por cárcel y con vigilancia policial.
La organización sostiene que Fonseca Terán se ha resistido hasta ahora a aceptar las condiciones que le habrían impuesto.
«Carlos Fonseca, quien se encuentra en casa por cárcel, junto a su compañera de vida, habría mantenido resistencia a tomar un acuerdo, en el que estaría obligado a no expresar inconformidades públicamente, asistir a las actividades que se le convoque, y elogiar a la pareja», señala el GREX.
La negativa del hijo de Carlos Fonseca Amador sería, de acuerdo con la información divulgada por la organización, la razón por la cual tampoco han sido liberados los ocho integrantes de «La Comuna».
«Esta resistencia es la que tiene trabada la libertad de los ocho miembros de la Comuna», habría expresado la funcionaria citada por el GREX.
La organización presenta el caso como un mecanismo de presión política. El régimen intentaría obtener de Fonseca Terán no solo silencio, sino también una demostración pública de sumisión a Ortega y Murillo mediante su participación en actos sandinistas.
Presión por la enfermedad de su madre
Las presiones denunciadas por el GREX también habrían alcanzado una situación familiar delicada.
La organización afirma que la madre de Fonseca Terán, exesposa del fundador del FSLN, padece cáncer y otras enfermedades graves desde hace más de un año.
En la reunión en la que habría estado presente la fuente del GREX, la funcionaria cercana al régimen habría utilizado esa situación al referirse a la resistencia de Fonseca Terán a aceptar el acuerdo.
«¡Ojalá Carlos asuma de una vez una posición revolucionaria y facilite la liberación de estos muchachos!», habría expresado la funcionaria.
Luego habría agregado: «¡Que lo haga para poder asistir a su madre!».
El tema que iban a discutir: «Los peligros de la sucesión dinástica»
El GREX también reveló nuevos detalles sobre las conversaciones que mantenían los integrantes de «La Comuna» antes de las detenciones.

Según la organización, el grupo de WhatsApp estaba integrado por 21 personas vinculadas al sandinismo y funcionaba como un espacio para debatir asuntos políticos.
El nombre «La Comuna» habría sido escogido en alusión a la Comuna de París, un movimiento insurreccional radical y de clase obrera que gobernó brevemente la capital francesa del 18 de marzo al 28 de mayo de 1871. Propugnaban por un estado autogestionado y durante su breve gobierno impusieron una serie de reformas progresistas y antirreligiosas, no sin antes dar muerte a dos generales del ejército francés.
Uno de los temas que estaban próximos a discutir llevaba por título «Los peligros de la sucesión dinástica», según la información divulgada por el GREX.
La organización interpreta ese tema como una discusión sobre la concentración del poder en la familia Ortega Murillo y la posibilidad de una sucesión política dentro del mismo núcleo familiar.
Entre quienes habrían formado parte del grupo, el GREX menciona a la exdiputada Xóchilt Ocampo y Niquirana Ferreti Méndez, hija de la magistrada orteguista Juan Méndez.
La organización sostiene además que desde dentro del propio grupo se habría filtrado información sobre las conversaciones y que esa filtración habría desencadenado la persecución contra sus integrantes.
Ocho integrantes de «La Comuna» llevan dos años presos
Las detenciones comenzaron entre el 26 y el 29 de julio de 2024. En esa cacería, la dictadura encerró a Ernesto Paredes Pérez, Frank Matus, Rigoberto Ramos Mora, Cristian Eduardo Bermúdez Roque, Alejandro Taleno Rueda, Gustavo Zapata, José Antonio Bermúdez e Isaías Bonilla Chamorro.

Todos estaban vinculados al grupo de WhatsApp coordinado por Fonseca Terán.
Posteriormente fueron procesados por delitos relacionados con el supuesta corrupción con dinero público de programas sociales administrados por el extinto Ministerio de Economía Familiar (MEFCCA), mientras Fonseca Terán quedó fuera de la acusación formal pese a permanecer bajo arresto domiciliario. Los ocho fueron condenados a penas de diez años de prisión.
Según el GREX, estuvieron durante más de un año y seis meses sin recibir visitas familiares y solo desde diciembre de 2025 comenzaron a tener acceso a visitas y paquetería.
De la frase «golpistas de mierda» a encarcelado en su propia casa
Carlos Fonseca Terán fue durante décadas una figura identificada con el FSLN y un defensor público del gobierno de Daniel Ortega.
En el 2018 se dedicó a diseminar la narrativa de la dictadura en conferencias dentro y fuera del país. En uno de estos eventos a los que asistía como «intelectual» que se efectuó en Buenos Aires, Argentina, se dejó oír con la frase «golpistas de mierda» para referirse a un grupo de opositores que estaban ahí para denunciar la represión de la dictadura.
Es hijo de Carlos Fonseca Amador, fundador del Frente Sandinista y una de las principales figuras históricas de esa organización, sin embargo, dejó de vérsele en público desde junio del 2021 para el aniversario 85 del natalicio del fundador del partido que ahora Ortega y Murillo manejan como su propiedad privada.

La situación cambió de forma definitiva cuando comenzaron las capturas de integrantes de «La Comuna».
Fonseca Terán fue sometido a arresto domiciliario de facto junto con su compañera de vida, Arlen Cuadra Núñez. Sus teléfonos, computadoras y otros medios de comunicación fueron retirados y quedó prácticamente incomunicado.
Es precisamente ese aislamiento el que el régimen intentaría ahora revertir bajo sus propias condiciones, según la denuncia del GREX: convertir nuevamente a Fonseca Terán en una figura pública del sandinismo a cambio de su libertad y la de sus antiguos compañeros.
La purga también alcanzó a su familia
Las represalias alrededor de Fonseca Terán alcanzaron a su compañera de vida, Arlen Cuadra Núñez, quien fue despedida en marzo de 2023 del Poder Judicial, donde se desempeñaba como magistrada del Tribunal Nacional Laboral de Apelaciones.
Posteriormente quedó también sometida al aislamiento junto con Fonseca Terán.
Tras las detenciones de julio de 2024, las medidas alcanzaron además a otros miembros de la familia.
Carlos Manuel Fonseca López, hijo de Fonseca Terán, fue despedido de ProNicaragua, la agencia estatal de promoción de inversiones vinculada al gobierno y bajo control directo de Laureano Ortega Murillo.
El GREX sostiene además que otros familiares relacionados con el Poder Judicial también fueron expulsados de sus puestos.

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