Nicaragua, entre los países con mayor riesgo de tortura en el mundo

La Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) clasificó a Nicaragua en la categoría de «riesgo muy alto» en el Índice Global de Tortura 2026, una evaluación que monitorea las violaciones sistemáticas a los derechos humanos y la aplicación de tortura como método de castigo contra opositores en el país.
a la prohibición absoluta de la tortura y la ausencia de mecanismos efectivos para prevenir abusos y proteger a las víctimas.
El informe sostiene que la situación de abusos se agravó tras la represión de las protestas de abril de 2018 y documenta un patrón persistente de torturas y malos tratos en centros de detención como El Chipote y el Sistema Penitenciario Jorge Navarro, conocido como La Modelo, en Tipitapa.
Según la ficha elaborada por la OMCT junto con organizaciones nicaragüenses de derechos humanos, el Colectivo Nicaragua Nunca Más ha recopilado más de 250 testimonios que describen al menos 40 métodos de tortura y tratos crueles, incluidos actos de violencia sexual, descargas eléctricas, aislamiento prolongado e incomunicación forzada.

El organismo también recuerda que el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de Naciones Unidas concluyó que las autoridades han cometido crímenes de lesa humanidad y, en 2025, identificó a 54 funcionarios dentro de una cadena de mando responsable de las violaciones.
El deterioro institucional y la impunidad
La evaluación señala que la concentración de poder en manos de Daniel Ortega y Rosario Murillo, profundizada por la reforma constitucional de 2025 hecha a la medida de los dictadores, debilitó aún más los mecanismos de control y eliminó, oficialmente, contrapesos institucionales indispensables para prevenir la tortura y sancionar a los responsables.
La OMCT subraya que Nicaragua rechazó en 2022 el examen del Comité contra la Tortura de Naciones Unidas y que, hasta la fecha, no ha implementado ninguna de las recomendaciones formuladas por ese órgano internacional.
Asimismo, advierte que ningún mecanismo internacional de monitoreo ha podido ingresar al país desde 2018, mientras más de 5600 organizaciones civiles han sido canceladas y más de 300 personas han sido privadas arbitrariamente de su nacionalidad.
La dictadura eliminó la nacionalidad de forma masiva a tres grupos de nicaragüenses. Primero fue el grupo de los 222 prisioneros políticos a quienes despojó de sus derechos elementales y desterró hacia Estados Unidos el 9 de febrero de 2023. Luego, el 15 de febrero del mismo año desnacionalizó a un segundo grupo de 94 ciudadanos, entre los que figuran periodistas, abogados, defensores, activistas, sacerdotes y desertores del régimen.
Más tarde, en septiembre del 2024 desterró y desnacionalizó a otro grupo de 135 prisioneros políticos a quienes envió en un vuelo hacia Guatemala. En total, los desnacionalizados suman 451 nicaragüenses.
Más presos políticos todavía están bajo tortura
El índice también indica que, hasta mayo de 2026, al menos 46 presos políticos permanecían detenidos y que ocho personas han muerto bajo custodia estatal desde 2019.
En la evaluación temática, Nicaragua obtuvo la calificación de «riesgo muy alto» en áreas como compromiso político contra la tortura, lucha contra la impunidad, derechos de las víctimas y protección del espacio cívico y de los defensores de derechos humanos.
Exigen liberar a los presos políticos y restituir derechos
Entre las principales recomendaciones, la OMCT exige la liberación inmediata e incondicional de todas las personas encarceladas por motivos políticos, la anulación de sus condenas y el cese de toda forma de vigilancia, amenazas o intimidación posterior a su excarcelación.
El organismo también pide restablecer la separación de poderes, adecuar la legislación nacional a la Convención contra la Tortura y garantizar el acceso a mecanismos efectivos de reparación integral para las víctimas.
Otra de las medidas propuestas contempla la restitución de la personalidad jurídica y los bienes confiscados a las organizaciones civiles cerradas por el Gobierno, así como la reapertura del espacio cívico y el acceso irrestricto de mecanismos internacionales de supervisión.
El informe hace igualmente un llamado a la comunidad internacional para mantener el principio de no devolución de los refugiados nicaragüenses y utilizar mecanismos de jurisdicción universal para investigar y, cuando corresponda, procesar a responsables de graves violaciones a los derechos humanos.
Reconocimiento a periodistas y defensores en el exilio
Dentro del apartado de buenas prácticas, la OMCT reconoce la labor de periodistas independientes y defensores de derechos humanos que continúan documentando abusos desde el exilio pese a la persecución estatal.
El organismo destaca especialmente el trabajo del Observatorio Nicaragüense contra la Tortura y de organizaciones como el Colectivo Nicaragua Nunca Más y la Asociación Unidad de Defensa Jurídica, Registro y Memoria por Nicaragua, por preservar testimonios, acompañar a las víctimas y combatir la impunidad.

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