Caso Lusso: El imperio de Lamborghinis que ocultaba una red de lavado en Costa Rica

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica desarticuló este lunes, 18 de mayo, una sofisticada organización criminal dedicada presuntamente a la legitimación de capitales. El operativo, denominado Caso Lusso, culminó con la detención de ocho personas, entre ellas el supuesto cabecilla, identificado como Francisco Javier Alfaro Flores, de 47 años.
Aunque diversos reportes periodísticos identifican a Alfaro Flores como ciudadano de nacionalidad nicaragüense, las autoridades judiciales costarricenses aún no emiten un pronunciamiento oficial que confirme su origen.
Los detenidos fueron capturados durante una serie de allanamientos simultáneos en zonas exclusivas como Escazú, Santa Ana, Heredia y Alajuela.


Un imperio de bienes exóticos
La investigación revela un estilo de vida marcado por el exceso. El director interino del OIJ, Michael Soto, informó sobre el decomiso de diez vehículos de alta gama con un valor total de 2.7 millones de dólares.
Entre las piezas incautadas destaca un Lamborghini Urus, valorado en unos 270 mil dólares y otro automóvil cuyo precio alcanza los 400 mil dólares.
«Son vehículos exclusivos en el país», subrayó Soto, quien detalló que de algunos de estos modelos solo existen dos o cuatro unidades en todo el territorio costarricense. Además de la flota de lujo, los agentes judiciales incautaron dinero en efectivo y un fusil de asalto AR-15.

Las autoridades señalan que la estructura utilizaba negocios legítimos para blanquear dinero proveniente, presuntamente, del narcotráfico. Entre las empresas bajo investigación figuran una cadena de gimnasios, una recicladora, negocios de alimentos y ventas de autos de lujo.
El rastro del dinero también llegó al sector inmobiliario. Las autoridades investigan la compra de 29 propiedades por un monto cercano a los 7 millones de dólares. Dentro de estos bienes destaca una mansión equipada con cine privado, piscina y gimnasio propio.
Investigación comenzó una década atrás
El operativo es el desenlace de una investigación que la Fiscalía de Legitimación de Capitales ha rastreado durante casi una década.
Según explicó el fiscal general, Carlo Díaz, el Caso Lusso tiene sus raíces en dos expedientes previos de narcotráfico internacional denominados «Torrero» y «Manantiales».
El vínculo clave se remonta a enero de 2016, cuando una avioneta cargada con cocaína se estrelló en Puerto Morazán, Chinandega, en territorio nicaragüense, un evento que permitió a las autoridades empezar a tejer la red de contactos y movimientos financieros de la organización.
Aquel incidente en Nicaragua, donde los pilotos lograron huir antes de la llegada de la policía local, marcó el inicio del seguimiento contra el patrimonio de Alfaro Flores.
En ese entonces, el sospechoso ya había sido objeto de intervenciones judiciales, pero fue en los últimos años cuando su nivel de vida experimentó un crecimiento exponencial.
«Él ha ido aumentando su nivel de vida y es precisamente eso lo que estamos investigando», señaló Díaz, al destacar que el poder económico del grupo obligó a las autoridades a cambiar el enfoque del narcotráfico hacia la persecución de sus activos.
La magnitud de la riqueza acumulada por la red quedó evidenciada en la mansión donde fue capturado Alfaro Flores, una propiedad de 3 millones de dólares descrita por la Fiscalía como una de las más lujosas intervenidas este año.
El Ministerio Público anticipó que solicitará prisión preventiva para los ocho detenidos.
Con información de La Nación CRHoy

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