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jue. 8 oct.
Nacionales

Seis periodistas fueron asesinados en Centroamérica en 2025

En Nicaragua, los actores paraestatales amplificaron los ataques estigmatizantes del régimen sandinista contra la prensa libre
Por Artículo 66 mayo 12, 2026
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40 violaciones a la libertad de prensa se registraron en segundo trimestre de 2025, según informe de Fled | Foto: Reporteros Sin Fronteras

El Informe Sombra sobre la Libertad de Prensa en 2025, de la Red Voces del Sur, reflejó un aumento de los asesinatos de periodistas durante el año pasado cuando se registraron 23 casos, nueve más que durante el año 2024. En los países de Centroamérica hubo seis de esas muertes; es decir, el 26 % del total de esos decesos.

«En 2025, la libertad de prensa en América Latina atravesó un retroceso estructural marcado por la consolidación de formas de silenciamiento cada vez más complejas», dijo la organización en el documento que dieron a conocer este martes 12 de mayo.

El país centroamericano con el mayor número de homicidios de periodistas el año pasado fue Guatemala. Murieron Cristian Martínez, Ismael Alonzo y Jorge Zapeta, además de una desaparición forzada.

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«La violencia letal se cobró la vida de 23 periodistas en 2025, 9 más que en 2024, lo que equivale a una muerte cada 16 días. México registró 7 asesinatos y se consolidó como el país más letal de la región, seguido por Ecuador (5) y Perú (4). También se registraron asesinatos en Guatemala, Honduras, Colombia y El Salvador»; es decir, en Centroamérica como una de las regiones donde la violencia contra la libertad de prensa derivó en la muerte de periodistas.

Los periodistas asesinados

Voces del Sur destacó el perfil de estos periodistas, quienes se dedicaban a investigar temas como la corrupción, economías ilegales o crimen organizado y habían denunciado amenazas previas o contaban con medidas de protección. «La impunidad de estos crímenes confirma el colapso de las garantías mínimas para ejercer el periodismo en América Latina», destacaron.

La red logró documentar el año anterior 2,484 alertas que afectaron a 3,230 víctimas en 17 países de América Latina. En varios de ellos la mayoría de los agresores fueron estatales y superaron la mitad de las denuncias en Cuba, Venezuela, Honduras, Uruguay, Perú, Argentina y Ecuador.

La realidad en Nicaragua

El informe resalta el aumento del discurso estigmatizante contra la prensa libre, algo que no es solo un indicador en países autoritarios como Cuba, Venezuela y Nicaragua. Donde más hubo denuncias de este tipo fue en Argentina con 139 registros, seguida por Colombia, El Salvador, Costa Rica, Brasil y Chile, donde se usaron formas más sofisticadas en especial en redes sociales para desacreditar la labor de periodistas.

En el caso de Nicaragua, que Voces del Sur considera como una nación sin libertad de prensa, mencionaron que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo «tercerizó» los ataques en grupos paraestatales que representaron el 31,4% de las alertas. Además en el campo digital, las alertas en este país alcanzaron el 58,7%.

Esto lo definió la organización como «un patrón que ratifica al ecosistema virtual como un escenario central y creciente
del hostigamiento periodístico en la región. Las vulneraciones mediante el uso de la tecnología digital sumaron 182 alertas».

Ataques diferenciados a mujeres periodistas

En este particular las mujeres periodistas sufren ataques diferenciados. Se trata de hechos «especialmente invasivos y degradantes, centrados en su apariencia física, vida privada, vínculos familiares, credibilidad profesional o expectativas sociales sobre su rol público. Con frecuencia, estos hostigamientos incorporan amenazas sexualizadas o campañas orientadas a humillarlas y expulsarlas del debate público».

Voces del Sur señaló que estas amenazas dejaron de ser aisladas para convertirse en «eje central» de las agresiones contra la libertad de prensa en América Latina.

«Las zonas de silencio —territorios donde el periodismo independiente desapareció por completo— se expandieron en distintos países de América Latina durante 2025 e impactaron directamente en las estadísticas. En Cuba, Nicaragua y Venezuela, este fenómeno ha alcanzado su expresión más extrema: el descenso en el número de alertas registradas en estos países no refleja una mejora en las condiciones sino el efecto contrario, la reducción de periodistas activos capaces de documentar agresiones».

Desplazamientos forzados se repiten en Centroamérica

Además, de los 31 casos de desplazamientos forzados que hubo en la región, tres se registraron en Nicaragua, aunque la lista la encabezó Colombia con 22 afectados. Además hubo registros en Venezuela (2), México (2), Honduras (1) y El Salvaor (1).

«En El Salvador, se registran salidas preventivas ante riesgos de detención asociados a investigaciones periodísticas; y en Venezuela, se combinan alertas de persecución con decisiones de resguardo o traslado interno. En Nicaragua, la negación de ingreso al país y la imposibilidad de retorno consolidan el exilio como condición prolongada».

Y sobre ello añadieron las terribles consecuencias que tiene la salida obligada de periodistas.

«El desplazamiento forzado de periodistas representa una pérdida irreparable para el ecosistema informativo de sus países de origen; sus voces y conocimiento del contexto local son irremplazables».

Del país gobernado por Bukele también destacan cómo el periodismo independiente ha sido forzado al exilio, donde los grandes medios críticos a la gestión del presidente de derechas cerraron o abandonaron la nación por los ataques de su gestión.

Actores paraestatales a la orden del régimen

En cifras, la situación nicaragüense en 2025 fue de 63 alertas que afectaron a 110 víctimas. De ellas, 45 correspondieron al indicador de agresiones verbales, escritas o digitales; seis a discurso estigmatizante y cinco a uso de la violencia mediante las tecnologías digitales.

«Las agresiones verbales, escritas y digitales constituyen la categoría más numerosa del período con 45 casos, el 71% del total de alertas, y presentan un rasgo distintivo: el espacio digital es el principal territorio de violencia, con el 62,2% de los casos originados en plataformas digitales».

Además, siete de cada 10 agresiones digitales fueron cometidas por actores paraestatales.Voces del Sur dijo que esto «dibuja un ecosistema represivo en el que el Estado opera tanto directamente como a través de medios, periodistas y fanáticos sandinistas que replican y amplifican el discurso oficial».

ARTÍCULO 66 es un medio de comunicación nicaragüense que trabaja desde el exilio debido a la persecución del Estado contra la prensa independiente. Algunas de nuestras informaciones no revelan la identidad de nuestras fuentes ni están firmadas por nuestros periodistas por razones de seguridad.

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