Régimen nacionaliza a exembajador venezolano mientras mantiene en apatridia a miles de nicaragüenses

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo oficializó la nacionalización de José Francisco Javier Arrué de Pablo, quien fungió como embajador de Venezuela en Nicaragua durante más de una década.
La medida, publicada en la resolución número 3419, ocurre en un momento donde el Ejecutivo mantiene una política de apatridia y destierro contra ciudadanos nicaragüenses por nacimiento.
El documento del Ministerio del Interior publicado en la Gaceta Oficial de este jueves, 23 de abril, certifica que se acordó «otorgar la nacionalidad nicaragüense en calidad de nacionalizado al ciudadano: José Francisco Javier Arrué de Pablo, de nacionalidad venezolana y originario del Reino de España».
Arrué, un aliado cercano al sandinismo, culminó su misión diplomática en Managua en marzo de 2026 tras 11 años en el cargo.
Premio político frente a la desnacionalización
La entrega de la ciudadanía al exdiplomático venezolano contrasta con la realidad de cientos de opositores, periodistas y activistas nicaragüenses a quienes el régimen ha arrebatado su nacionalidad.
Mientras el Estado borra del registro civil a sus propios nacionales, utiliza sus facultades para legalizar la permanencia de figuras políticas extranjeras.
La resolución establece que el exembajador «gozará de los derechos y prerrogativas que las leyes le conceden y estará sometido a las obligaciones correspondientes a los nacionales nicaragüenses».
Arrúe de Pablo llegó a Managua en febrero de 2013, luego de haber sido diputado en Venezuela y embajador en Paraguay.
Su designación ocurrió en un momento clave para el chavismo, cuando Maduro asumía la presidencia tras la muerte de Chávez y buscaba mantener aliados políticos en América Latina.
Tras la extracción de Maduro de Venezuela, fue removido del cargo por órdenes d ela presidentaencargada, Delcy Rodríguez.
Vínculos y permanencia
La certificación detalla que Arrué de Pablo, de 81 años, cumplió con los requisitos legales debido a su residencia continua en el país desde hace trece años y por poseer «vínculo de consanguinidad con nicaragüense».
«El ciudadano JOSE FRANCISCO JAVIER ARRUE DE PABLO ha cumplido con los requisitos y formalidades establecidas en la Constitución Política de la República de Nicaragua para adquirir la nacionalidad nicaragüense».
La resolución fue firmada el 21 de abril de 2026 por el Comisionado General Juan Emilio Rivas Benites, director de Migración, y cuenta con el refrendo de la ministra del Interior, María Amelia Coronel Kinloch. Con esta acción, el régimen asegura la estancia definitiva de uno de sus aliados internacionales más antiguos en el país.

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