Monseñor Silvio Báez llama a denunciar a «tiranos y corruptos»

El obispo auxiliar de Managua en el exilio, nonseñor Silvio Báez, afirmó que hoy más que nunca se necesitan voces que se atrevan a confrontar la injusticia.
El prelado presidió el 10 de diciembre una misa con la comunidad nicaragüense en la iglesia Santa Juliana de Palm Beach.
«Necesitamos voces que defiendan a los más pobres, que denuncien a los tiranos y a los corruptos, que preparen el camino del Señor. Necesitamos estas voces», expresó Báez al iniciar su homilía, en clara alusión a la situación que vive Nicaragua bajo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
El obispo,quien se encuentra exiliado desde 2019, resaltó que la figura de Juan el Bautista sigue siendo vigente porque su mensaje estaba lleno de esperanza. «La voz de Juan que sonó en el desierto de Judea resuena vigorosa todavía hoy porque estaba animada de una gran esperanza».
Báez subrayó la libertad interior del profeta como un rasgo esencial para quien anuncia la verdad. «Lo más impactante de Juan el Bautista era su libertad. No estaba atado a nada, ni tenía que rendirle cuentas a nadie más que a Dios», recordó ante los asistentes.
Un mensaje de esperanza para Nicaragua
El obispo señaló que en la actualidad también se requieren voces que proclamen valores fundamentales amenazados en Nicaragua.
«Voces como la de Juan, que proclamen el respeto a la dignidad humana, la libertad de expresión, la preferencia de Dios por los más pobres y la honestidad en la vida pública», dijo.
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Añadió que estas voces deben invitarnos a una autoevaluación de manera sincera. «Que nos inviten a vernos por dentro y a reconocer nuestros pecados».
Báez llamó a no perder la confianza en la fuerza liberadora de Jesús, incluso en medio de la oscuridad política y social. «No hay poder humano que sea más fuerte que el poder salvador de Jesús», aseguró. «Él es más fuerte que todos los poderes opresores de este mundo, más fuerte que el pecado y que la muerte».

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