«La factura nunca baja»: el peso de la canasta básica asfixia a las familias nicaragüenses en 2025

Verónica Espinoza, madre nicaragüense de dos niños, cada vez que visita el supermercado siente cansancio y frustración. «Sí claro, siempre me preocupa cuando voy al súper», comenta sobre los precios de los productos básicos y el costo de la vida en Nicaragua.
La sensación se repite cada mes. «Por más que trate de ahorrar, siempre sale más la factura, nunca menos», dice, asegurando que la mayor parte del presupuesto se va en la compra de los alimentos y los productos más básicos.
Su afirmación coincide con lo que se refleja en los datos oficiales. La canasta básica nicaragüense, según el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide), pasó de 19.992.,80 córdobas en noviembre de 2024 a 20.768,22 en noviembre de 2025, manteniéndose durante todo el año por encima de los 20.300 córdobas.
El aumento ha sido constante. En enero de 2025 la canasta se ubicaba en 20.394,28 córdobas, subió a 20.600,87 en febrero y osciló mes a mes sin descender significativamente, hasta cerrar con su valor más alto en noviembre.
Los alimentos son el mayor gasto
El rubro alimentario, el más sensible para los hogares, alcanzó 14.767,58 córdobas, impulsado por productos esenciales cuyo precio continúa al alza. La posta de res llegó a 149.84 córdobas la libra, el queso seco a 112.39, la chuleta de pescado a 110.76, la libra de frijol a 33.86 y la tortilla, indispensable en la dieta nacional, sumó 1.792,08 córdobas mensuales.
«Pues todo está caro. ¿Qué te voy a decir? Todo está caro», afirma Verónica, quien calcula que en su casa gasta entre 18.000 y 20.000 córdobas solo en comida.
Dentro del grupo de lácteos de la canasta básica, el costo mensual de la leche también es significativo, alcanzó 1.209,30 córdobas (cubriendo 30 litros). Le sigue de cerca el queso, cuyo gasto mensual asciende 1.011,51 córdobas por 9 libras), mientras que el consumo de huevos representa un gasto mensual de 566,37 córdobas por 7 docenas. En total, estos tres productos esenciales suman más de 2.787,00 córdobas al mes para un hogar nicaragüense.
Verónica vive en un barrio de Managua, con su esposo, que es un trabajador independiente; sus dos hijos en edad escolar; su madre que es una trabajadora del Ministerio de Educación y un hermano con condición de autismo.
Nota relacionada: Aumento salarial del 4% para servidores públicos en Nicaragua: «Es un ajuste que no alcanza para nada»
A pesar de contar con tres sueldos mensuales no es suficiente para cubrir en su totalidad los gastos. «Son tres sueldos y nos alcanza para medio comer y mantener las cosas de la casa y sé que mi realidad no es tan mala como la del nicaragüense común».
Detalla que destina 6.000 córdobas a compras en el supermercado cada quincena, 4.000 en compras al por mayor y alrededor de 3.000 en frutas, verduras y alimentos frescos.
«Comemos ni tan bien, ni tan mal… yo compro gama media y bastante al por mayor, porque te ahorras un poquitito, pero no es el montón», explica mientras asegura que trata de mantener una alimentación balanceada para sus hijos, aunque eso implique evitar opciones más baratas como pastas o productos de menor calidad nutricional.
Costo de los productos del hogar y vestuario
A otros gastos del hogar tampoco se les puede escapar. El Inide calcula que los productos de uso doméstico suman 3.637,59 córdobas al cierre del mes de noviembre 2025, lo que representa un aumento incipiente respecto a noviembre de 2014 cuando se calculaba 3.614,77.
Según el Inide, los gastos de vestuario se calculan en 2.363,05 para este mes de noviembre, lo que representa un aumento de 97,62 córdobas respecto al mismo mes en 2024, cuando se estimaban en 2.265,43.
En total, la canasta básica completa se mantuvo durante todo 2025 por encima de los 20.000 córdobas, una cifra que para Verónica es discreta pues asegura que eso representa prácticamente lo que ella necesita solo para cubrir la comida de seis personas.
La madre también resalta que, pese a contar con educación superior y conocimientos financieros, llegar a fin de mes requiere estrategia y sacrificio. «Yo logro con mucho esfuerzo que podamos comer decente, pero decir que nos alimentamos de manera óptima, no es así», lamenta.
El contraste con el resto de la población le preocupa. «La realidad de la mayoría de las nicaragüenses no es así… me imagino que comen mal, que deben a la tarjeta o se han fiado en las ventas. No sé cómo hará la gente».
Navidad sin gastos
La austeridad marcó su forma de consumo. No compra estrenos para Navidad ni juguetes, una práctica común para muchas familias durante diciembre.
«Aquí le decimos pinche a las personas que no gastan dinero. Yo soy pinche», dice sin incomodidad. Afirma que sus hijos usan ropa nueva únicamente si ya la tienen en casa, no porque salga a comprarla para el 24 o el 31 de diciembre.
Y aunque Verónica logra estirar el presupuesto sabe que esa no es la realidad común del país. La suya es apenas una muestra del impacto silencioso que el aumento del costo de la vida ha dejado en miles de hogares nicaragüenses durante 2025.

Comentarios