Manuel Orozco: «La suspensión del CAFTA sería el colapso de la economía de Nicaragua… si la dictadura no corrige ahora, la crisis la va a enterrar»

El politólogo Manuel Orozco, director del programa de Migración, Remesas y Desarrollo del Diálogo Interamericano, advirtió que la posible suspensión de Nicaragua del Tratado de Libre Comercio (CAFTA-DR) o la imposición de aranceles de hasta el 100% a las exportaciones hacia Estados Unidos podrían provocar un colapso económico sin precedentes en el país, si la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo no adopta medidas correctivas.
El análisis fue publicado en un artículo de opinión en el medio Confidencial, bajo el título «Las sanciones de la suspensión del CAFTA: ¿Cuáles son las opciones del régimen?». Orozco sostiene que la investigación de la Oficina de Comercio de Estados Unidos (USTR) confirma que el régimen «se ha aprovechado del acuerdo de libre comercio a costa del pueblo nicaragüense, a través de violaciones laborales de múltiple índole».
Según el experto, la advertencia de Washington no tomó por sorpresa al empresariado nicaragüense, que desde hace meses percibía un creciente malestar de la administración estadounidense por los abusos sistemáticos del régimen. «Los empresarios exportadores no han recibido placenteramente la noticia, pero tampoco era una sorpresa», indicó.
«El mensaje de EE. UU. es claro: excluir a Nicaragua del CAFTA»
Orozco explica que la decisión de la oficina comercial de Estados Unidos crea un «desincentivo inmediato para las empresas que ya estaban lidiando con el riesgo de operar en Nicaragua», lo que podría generar una fuga de inversiones y relocalización de negocios hacia otros países del istmo.
«El mundo sabe que Nicaragua no es una democracia y que explota a sus trabajadores», escribió el analista, añadiendo que la exclusión del país de los beneficios del CAFTA «ya estaba en la agenda regional desde hace tiempo», y que otros países centroamericanos venían negociando bilateralmente con Estados Unidos al margen del régimen nicaragüense.
Entre los impactos previstos, Orozco señala que la medida golpearía directamente a las empresas extranjeras de zona franca —unas 170, de las cuales un tercio son norteamericanas— que exportan cerca del 70 % del total hacia Estados Unidos, además del sector minero, agrícola y textil, donde laboran más de 350 000 trabajadores nicaragüenses.
«La dictadura tiene dos caminos: corregir o hundirse»
El especialista identifica dos escenarios para el régimen. Asumir medidas correctivas inmediatas o continuar con una confrontación que acelere la crisis económica y social. «La dictadura puede mitigar la suspensión con medidas correctivas o escoger una confrontación destinada al fracaso, por el colapso de la economía», advierte.
Entre las acciones que Orozco considera imprescindibles para evitar el colapso menciona la liberación de presos políticos, la devolución de bienes confiscados, la anulación de las leyes represivas, la reforma de la justicia y la policía, y la convocatoria de elecciones libres con observación nacional e internacional.

«Aunque mucho de esto implica tragarse el orgullo, los Ortega-Murillo se están arrinconando solos y no hay mucho de por medio que los salve», enfatiza Orozco.
También afirma que la suspensión temporal que contempla el informe de la Oficina de Comercio «es la última oportunidad para remediar el daño» y que cualquier intento de sustituir el mercado estadounidense con alianzas con China o Rusia es «inútil e insostenible».
«Estados Unidos no tiene postura de negociación»
El analista sostiene que la administración estadounidense, ahora bajo el liderazgo de Donald Trump, no ofrecerá márgenes de negociación.
«El Gobierno de Donald Trump no tiene postura de negociación y menos de diálogo. Cualquier solución está en manos del régimen, ya que ellos son la parte causal del daño y son quienes tienen que ofrecer un remedio», escribió.
Agrega que el riesgo de “desriesgo financiero” —la desvinculación de bancos internacionales y empresas por la alta exposición a sanciones— podría agravar la contracción económica prevista para 2026, ya anticipada por la pérdida de confianza en el modelo autoritario.
«Si la dictadura no corrige ahora, la crisis la va a enterrar»
Orozco concluye su análisis con una advertencia directa: «Si lo que Rosario Murillo quiere con su soberbia es cavar su tumba más profundamente, la disidencia al interior del país y la población misma le harán el favor de enterrarla».
El politólogo subraya que las conclusiones del informe de la Oficina de Comercio de Estados Unidos representan «la última oportunidad para remediar y cambiar las cosas», y que si el régimen continúa por la vía represiva, «el desempleo masivo, la fuga de empresas y el estancamiento económico terminarán pasando factura incluso a sus propios aliados».

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