Wilfredo Navarro se desliza y deja ver las costuras de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo

Un micrófono abierto traicionó al diputado sandinista Wilfredo Navarro durante una sesión ordinaria de la Asamblea Nacional, revelando sin filtros lo que en realidad piensa el legislador zancudo de la dictadura a la que sirve y la naturaleza represiva del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Las palabras captadas accidentalmente se viralizaron y encendieron el debate sobre la forma en la que el oficialismo trata a sus críticos y excolaboradores que ya no tienen la gracia del poder.
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En el video, que se transmitió en vivo por medios oficiales, se muestra una toma general del hemiciclo parlamentario. De fondo, se escucha con claridad la voz de Navarro diciendo: «Si estuviera en la oposición, estuviera volando verga… o estaría preso… sí, este es salvaje… como el pobre gordo… el pobre Arnoldo (Alemán)».
Las imágenes no muestran al legislador directamente, pero la voz fue reconocida sin dificultad por periodistas y usuarios en redes sociales.
¿Una confesión involuntaria?
Las palabras fueron interpretadas como una confesión involuntaria sobre el castigo sistemático que la dictadura aplica contra opositores y del temor latente incluso entre sus socios. Algo de lo que Wilfredo puede hablar con toda propiedad, pues fue uno de los tantos presos políticos de los años ochenta, durante el primer gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional, bajo el mando de Daniel Ortega, su verdugo en otros tiempos, pero amigo y proveedor de la buena vida y buen salario en el presente.
El nombre de «Arnoldo», se presume, hace referencia al ex presidente Arnoldo Alemán, hoy al margen del escenario político tras ser en su momento un facilitador táctico en el «Pacto Libero-Sandinista», con el que Daniel Ortega acomodó a su medida la ley electoral y volvió al gobierno, en 2007.
El incidente que dejó en evidencia a Navarro ocurrió precisamente durante la sesión en la que fue aprobada, en tiempo récord y sin debate público, la polémica reforma constitucional, con la que se unificarán las funciones de la Contraloría General de la República y el Ministerio Público, creando la nueva «Contraloría General de Justicia».
Juristas advierten que esta reforma podría usarse como un instrumento de persecución judicial contra voces críticas, al estilo del «sicariato político».
Wilfredo Navarro aparece como si nada
A pesar del escándalo que generó por sus comentarios, Navarro no ofreció disculpas ni aclaraciones públicas. Este jueves, 7 de agosto, apareció en el programa oficialista «Detalles del Momento», que conduce el también parlamentario tránsfuga Moisés Absalón Pastora, para hablar sobre el conflicto entre Israel y Palestina.
Durante la transmisión, ni Navarro ni Pastora hicieron mención del audio que circula ampliamente en redes sociales. Su silencio sugiere que, al menos por ahora, Rosario Murillo no ejerce sanciones internas en su contra.
El micrófono abierto dejó un comentario fuera de lugar y evidenció el nivel de represión, miedo y la hipocresía política que imperan en un parlamento bajo control absoluto de la pareja dictatorial Ortega-Murillo.

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