Minsa presume bajar al 2% transmisión vertical del VIH, pero médico aclara que en el mundo ya se reduce a menos del 1% con antirretrovirales

El Gobierno de Nicaragua ha anunciado que el país ha logrado reducir la transmisión materno-infantil del VIH a menos del 2%, lo que lo encaminaría a recibir una certificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) por la eliminación de la llamada transmisión vertical del virus. Sin embargo, un médico especialista en salud pública y ginecología, advierte que estas cifras carecen de verificabilidad y responden a intereses políticos.
Según información oficial publicada en los medios de la propaganda gubernamental, el Ministerio de Salud asegura que Nicaragua ha pasado de registrar 58 nacimientos con VIH en 2006, por cada 100 partos, a solo dos en el año 2024, atribuyendo el supuesto logro al modelo de salud comunitario impulsado por el régimen. La doctora Carmen Cruz, directora del Hospital Bertha Calderón, según la citan los medios oficialistas, afirmó que el país ya cumplió con los indicadores establecidos por la OMS y que la certificación podría ser otorgada en el transcurso de 2025.
«Cifras sin verificación y con fines propagandísticos», advierte médico exiliado
No obstante, el doctor Delgado, ginecólogo, obstetra y máster en Salud Pública, actualmente en el exilio, desmonta el triunfalismo del régimen y plantea serias dudas sobre la veracidad y seriedad de los datos publicados por el Ministerio de Salud.
«Nicaragua vive bajo una dictadura militar. Todas las instituciones del Estado obedecen a un patrón de orden política, no técnica. El Ministerio de Salud, en vez de responder a las necesidades de salud pública, responde a los intereses de propaganda del régimen», afirmó Delgado.
El especialista señala que la transmisión vertical del VIH —que puede ocurrir durante el embarazo, parto o lactancia— ya es baja a nivel internacional gracias al uso sistemático del tratamiento antirretroviral. En países como Estados Unidos y Europa, la tasa está por debajo del 1%. «Eso no es un mérito exclusivo de Nicaragua. El uso del tratamiento antirretroviral para embarazadas con VIH es una norma médica mundial desde hace décadas», subrayó.
Delgado critica que el régimen utilice este tipo de datos como bandera de propaganda, sin permitir ningún mecanismo de verificación independiente. «Las cifras del MINSA no son auditables. Nadie puede confirmar si a cada embarazada se le dio el medicamento, en qué momento del embarazo, cuál fue su seguimiento, ni cuáles fueron los resultados. Y ningún periodista puede acceder a los expedientes médicos. Por tanto, si las cifras no pueden verificarse, deben considerarse falsas», sostiene.
OMS se basa en datos autodeclarados
El médico también advierte sobre una debilidad estructural en el proceso de certificación de la OMS. Explica que muchos de los informes que la Organización Mundial de la Salud toma en cuenta se basan en autoevaluaciones enviadas por los mismos gobiernos, sin inspecciones independientes en campo. «Ya ocurrió con el tema de salud mental: la OMS aceptó un informe del MINSA que decía que Nicaragua no tiene problemas graves en ese ámbito, cuando es evidente que no hay condiciones mínimas de paz, libertad ni democracia para garantizar salud mental en el país», ejemplifica.
Para Delgado, el verdadero objetivo del régimen no es mejorar la salud pública, sino utilizar un posible aval de la OMS como instrumento de propaganda internacional. «Se gastan recursos buscando galardones para luego presentarlos con bombos y platillos, mientras los hospitales carecen de personal, de insumos, de infraestructura básica», denunció.
«¿Por qué no lo lograron antes?», cuestiona Delgado
Consultado sobre si la posible certificación de la OMS en 2025 implicaría que en los años anteriores Nicaragua ni siquiera cumplía los requisitos para eliminar la transmisión vertical del VIH, el doctor Delgado respondió tajantemente que si la información brindada ahora por el Minsa es real, más bien termina por develar que a lo largo de los últimos 18 años ha habido deficiencias en el manejo de la salud de las mujeres embarazadas cuando son VIH-Positivas.
«Sí. Yo estoy tratando de poner en todas mis redes sociales el logro que ellos tenían con los 16 años de gobierno neoliberal. Entonces, en León se va a construir un hospital después de 18 años de dictadura sandinista. O sea, 18 años tuvieron que pasar para construir primero un estadio y después un hospital. Lo que pasa es que la gente se enfoca en el hoy. Pero ¿cuánto tiene la alcaldía en León? Han sido sandinistas, creo yo, desde siempre. 18 años se han llevado para construir un hospital. Entonces, hasta hoy, después de 18 años de estar en el poder bajo el mandato sandinista del Ministerio de Salud, hasta ahora, después de 18 años, están bajando el porcentaje de transmisión vertical. Han sido un completo desastre».
Para el médico exiliado, el discurso oficial carece de sustento técnico, y más bien expone una contradicción evidente: si la eliminación de la transmisión vertical es recién posible ahora, tras 18 años de gobierno sandinista, entonces el régimen no solo fracasó en salud durante todo ese tiempo, sino que no tiene autoridad moral para seguir culpando a los gobiernos anteriores.

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