Ortega manda otra vez a Laureano a firmar con China préstamos sin intereses y asistencia no reembolsable que huelen a humo

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo publicó este 10 de junio de 2025 en La Gaceta, Diario Oficial, el Acuerdo Presidencial 83-2025, mediante el cual otorga plenos poderes a Laureano Ortega Murillo para que suscriba en nombre del Estado nicaragüense dos convenios con la República Popular China: uno de asistencia no reembolsable y otro de préstamo sin intereses, ambos bajo el marco de supuesta cooperación económica y técnica.
El acuerdo, firmado el 9 de junio por Ortega y Murillo, autoriza a su hijo Laureano, en calidad de asesor presidencial para las Inversiones, Comercio y Cooperación Internacional, a actuar como representante del Gobierno de Nicaragua para firmar los documentos con Beijing, pese a que no se especifica ningún monto, destino, condiciones, ni cronograma de ejecución.
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La publicación, que carece de anexos o sustento técnico, ha generado dudas y cuestionamientos, al ser interpretada como un acto simbólico carente de contenido real, utilizado por el régimen para proyectar una supuesta alianza estratégica con China que en los hechos no ha demostrado ser una fuente de cooperación gratuita, sino más bien de préstamos que Nicaragua debe pagar o compras disfrazadas de “donaciones”.
Una relación opaca y con propaganda
Desde que rompió relaciones con Taiwán en diciembre de 2021, el régimen sandinista ha insistido en presentar a China como un «gran socio», aunque los aportes del gigante asiático han sido limitados, opacos y envueltos en propaganda oficial. En el pasado, autobuses y otros bienes que se han presentado como donaciones terminaron siendo compras estatales financiadas con endeudamiento. Tampoco hay registros públicos claros de donaciones sustanciales en términos de infraestructura o alivio financiero.
Este nuevo acuerdo presidencial vuelve a replicar ese patrón, ya que no aporta ningún detalle verificable sobre la existencia real de los convenios con China. Ni en la Gaceta ni en la página oficial del Ministerio de Hacienda o de la Cancillería se ha publicado información complementaria que permita conocer los términos de la supuesta “asistencia no reembolsable” o del “préstamo sin intereses”.

¿Convenios fantasma?
Expertos en transparencia fiscal consultados por Artículo 66 señalan que este tipo de publicaciones genéricas podrían responder a una estrategia de manipulación propagandística, en la que el régimen autoriza a su hijo para firmar documentos que ni siquiera existen formalmente, o bien cuya concreción podría tardar años —si es que alguna vez ocurre—. «No hay fecha de firma, no hay montos, no hay compromiso bilateral firmado. Solo hay un permiso para que Laureano los firme “algún día”, si China los propone. Es humo», alertó un economista bajo condición de anonimato.
La iniciativa también se enmarca en una serie de movimientos recientes del régimen para seguir posicionando a Laureano Ortega como el principal interlocutor con China, Irán y Rusia, en medio de una estructura de poder cada vez más concentrada en la familia Ortega-Murillo y con escasos contrapesos institucionales.
Los plenos poderes de Laureano
En apenas año y medio, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha firmado una serie de acuerdos presidenciales que confirman un patrón de poder: Laureano Ortega Murillo, hijo de la pareja dictatorial, se ha convertido en el emisario oficial del Estado nicaragüense ante gobiernos autoritarios como Rusia y China, firmando convenios de alcance económico, diplomático, político y hasta judicial, sin ningún control institucional ni rendición de cuentas.
El último es este publicado este 10 de junio de 2024. Días antes, el 29 de mayo, fue publicado el Acuerdo Presidencial 80-2025, que faculta a Laureano para firmar con Rusia un acuerdo de “protección recíproca de los ciudadanos contra abusos en el ámbito de la justicia internacional”. En los hechos, se trata de un intento de blindaje legal frente a eventuales procesos por crímenes de lesa humanidad impulsados desde tribunales internacionales. Analistas consideran que este paso refleja el temor del régimen a ser alcanzado por la justicia internacional y busca establecer alianzas de impunidad con gobiernos aliados.
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El 12 de mayo de 2025, a través del Acuerdo Presidencial 68-2025, Laureano recibió también plenos poderes para firmar en representación del Estado un Memorándum de Entendimiento Agrícola con la empresa china Camc Engineering Co. Ltd., empresa señalada por opacidad en otros contratos estatales.
El 14 de noviembre de 2023, mediante el Acuerdo Presidencial 239-2023, Laureano fue facultado para firmar un acuerdo de cooperación cultural entre el Conservatorio Estatal Tchaikovsky de Moscú y el Teatro Nacional Rubén Darío, también en su rol de asesor presidencial. El 9 de julio de 2024, los acuerdos 106-2024 y 107-2024 le concedieron nuevos poderes para rubricar convenios de cooperación y desarrollo con China, en nombre del Estado de Nicaragua, orientados a la planificación del período 2025–2027. Una vez más, el régimen alegó que la certificación del acuerdo era suficiente para acreditar a Laureano como su representante legítimo. Y así, la cadena sigue.

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