Ortega amenaza al cuerpo diplomático y advierte que quien se entrometa en Nicaragua «va para afuera»

El dictador Daniel Ortega lanzó este lunes una nueva amenaza contra el cuerpo diplomático acreditado en Nicaragua, durante el acto de toma de posesión de dos mayores generales del Ejército. Usando como pretexto las tensiones entre Estados Unidos y Cuba, Ortega señaló que cualquier embajador que intente opinar o dar declaraciones sobre Nicaragua será expulsado del país.
«En Cuba, el embajador de Estados Unidos, el encargado de negocios del imperio, se sentía un cónsul del imperio norteamericano y que tenía bajo su dominio a Cuba. Cuando lo han llamado a la Cancillería, bueno, aquí nosotros tenemos ya, tenemos bien claro nuestra posición frente a los embajadores que quieran entrometerse. Y lo dice la Canción Soberanía. Allá afuera, que digan lo que quieran, pero aquí, en Tierra Nica, donde ondea la bandera azul y blanco, que fue defendida por la bandera rojinegra de Sandino, aquí, el que se trata de entrometer, ¡afuera!. Así lo dice la Canción Soberanía. Y es una posición del Estado Nicaragüense. El embajador que quiere darnos lecciones aquí, ¡afuera!, y que quiere dar esas declaraciones, ¡afuera!. Pero aquí se respeta la bandera azul y blanco y la bandera rojinegra», advirtió Ortega.
Aunque no hay embajador estadounidense en Nicaragua desde hace años, Ortega aprovechó el discurso para amenazar veladamente a la representación diplomática de Washington en Managua. Estados Unidos mantiene actualmente a un jefe de misión al frente de su sede diplomática, debido a que Ortega revocó el plácet del último embajador designado, el cubano americano Hugo Rodríguez, cuyo nombramiento había sido propuesto por Washington y quien fue rechazado por el régimen por expresar posturas críticas hacia la dictadura nicaragüense durante su proceso de confirmación en el Senado estadounidense.
Estas amenazas de Ortega se producen en medio de un contexto de creciente aislamiento internacional del régimen, que ha expulsado a diplomáticos europeos, despojado de la nacionalidad a decenas de opositores y cerrado espacios de diálogo.
Nicaragua ha protagonizado rupturas diplomáticas notables en los últimos años: rompió relaciones con la Organización de Estados Americanos (OEA), con Taiwán, y con Ecuador, esta última en solidaridad con México, tras la incursión de fuerzas ecuatorianas en la embajada mexicana en Quito. Ortega tampoco ha logrado imponer a un secretario general afín en el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) debido al rechazo de los demás países miembros.
Además, el régimen mantiene solo a un jefe de misión en Washington, y ha emitido insultos y notas diplomáticas agresivas contra países como Costa Rica, a raíz de declaraciones y decisiones tomadas por el gobierno costarricense, así como contra Panamá, en medio de estira y encoge por el asilo concedido al expresidente Ricardo Martinelli.
Ortega también ha cargado contra el gobierno y el embajador de México por expresiones de solidaridad con figuras como Sergio Ramírez o declaraciones críticas hacia su régimen. Asimismo, se han emitido comunicados insultantes contra el gobierno de España, especialmente tras las críticas a la represión en Nicaragua y los ataques a la Iglesia Católica.
La arremetida verbal de Ortega confirma su disposición a continuar el hostigamiento y las represalias contra voces críticas y diplomáticas que denuncien las violaciones de derechos humanos y la represión en el país.

Comentarios