Murillo presenta dos «universidades» ficticias para inflar su propaganda y disfraza cursos como carreras

La vicedictadora Rosario Murillo continúa su campaña para aparentar una expansión del sistema de educación superior en Nicaragua, presentando como «nuevas universidades» centros técnicos sin respaldo legal, sedes de instituciones previamente confiscadas e incluso espacios ya inaugurados meses atrás. Este lunes 20 de mayo, durante su alocución oficial, Murillo celebró la creación de dos entidades: la llamada Universidad «La Sandino», dirigida por la exrectora de la UNAN-Managua Ramona Rodríguez, y una segunda institución bautizada como Universidad «Héroes de Chinandega».
La Universidad «La Sandino» fue presentada oficialmente el lunes 19 de mayo, en un acto donde participó Ramona Rodríguez —removida el 8 de mayo como presidenta del extinto CNU— y en el que ni las autoridades presentes, como la alcaldesa de Managua, Reyna Rueda, ni la ministra de la Juventud, Darling Hernández, pudieron precisar si se trataba de una universidad o un centro técnico. Murillo, en cambio, se empeñó en presentarla como universidad, mencionando una serie de supuestas «carreras» como «El arte de la negociación», «Administración para emprendedores» o «Inteligencia artificial para digitalizar negocios», que no corresponden a programas universitarios formales, sino a cursos breves o talleres.
La dictadura tampoco ha aclarado cuál es el marco legal de esta «universidad», ni el grado que tendrán sus títulos a nivel nacional, si habrá acreditación académica o bajo qué institución se gestionarán sus operaciones. Lo único confirmado es que su sede se ubica donde antes funcionaba el Centro de Promoción de Economía Social (CIPRES), una ONG cancelada y confiscada por el régimen, fundada por el exasesor presidencial sandinista Orlando Núñez Soto.
Y pese a que la misma Ramona Rodríguez dijo el día de la «inauguración» que el centro iniciaría clases el próximo 23 de julio, en ocasión del Día del Estudiante, la misma propaganda oficialista ha circulado fotografías de supuestas clases, lo que confirma la falta de seriedad y que el régimen no ceja en montar escenografías cada vez que quiere hablar de presuntas inversiones, con tal de exacerbar el fanatismo de sus bases, aunque cada día quedan más al descubierto.

A esto se suma la supuesta Universidad «Héroes de Chinandega», que Murillo anunció como un nuevo proyecto a inaugurarse este sábado. Sin embargo, este espacio ya había sido presentado públicamente por la Universidad Nacional Agraria (UNA) el pasado 26 de febrero, como un «Centro Universitario Agropecuario y de Agroexportación». En ese entonces, la vicerrectora de la UNA, Luz Adilia Luna, detalló que este centro ofrecería licenciaturas, ingenierías, maestrías, doctorados y cursos libres para más de 2,000 jóvenes en la región. Es decir, el espacio ya existía desde hace tres meses, bajo la administración de una universidad estatal reconocida, y ahora el régimen intenta apropiarse discursivamente de ese centro para inflar su propaganda sobre «nuevas universidades».

Desde 2022, el régimen Ortega-Murillo ha cancelado y confiscado más de una treintena de universidades, incluyendo la Universidad Centroamericana (UCA), la Universidad Hispanoamericana (UHISPAM), la Universidad Politécnica (UPOLI) y otras, que fueron entregadas a nuevas estructuras creadas a dedo. Murillo ha intentado maquillar este desmantelamiento como una «reorganización» del sistema, pero cada nuevo anuncio evidencia más improvisación, propaganda y uso político de la educación.
La creación de «La Sandino» y la apropiación del centro de Chinandega confirman que la dictadura no está expandiendo el acceso a la educación superior, sino utilizando instalaciones confiscadas, figuras leales y cursos sin sustancia académica para alimentar una narrativa de supuesta inversión en la juventud. Todo esto, sin transparencia, sin garantías legales y sin una estructura institucional seria.

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