Caen Fidel Domínguez y Jaime Vanegas, pasan a «retiro» ordenado por Ortega y Murillo

La Policía Nacional de Nicaragua, el órgano represor de los codictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo, notificó sobre los «retiros» de dos de sus comisionados generales: Jaime Antonio Vanegas Vega, inspector general de la Policía Nacional, y Fidel de Jesús Domínguez Álvarez, jefe de la delegación policial de León.
Tanto Vanegas como Domínguez son señalados por ser cómplices y artífices de la represión en Nicaragua, acrecentada con la crisis sociopolítica que desencadenó tras las protestas de abril de 2018.
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Según la nota de prensa No. 002-2025, los dos altos cargos policiales han sido puestos en «honrosa condición de retiro».
Vanegas Vega, como inspector general, fue uno de los principales voceros de la institución durante la crisis, defendiendo la actuación de la Policía en los operativos de represión. Por su parte, Domínguez Álvarez, llamado el «verdugo de los leones», ha sido acusado de dirigir detenciones arbitrarias y asedios contra opositores y periodistas.
En el mismo comunicado, anuncian el nombramiento de sus reemplazos. Nombran al comisionado general Álvaro José Pérez Marenco, como jefe de Asesoría Legal de la Policía Nacional, al comisionado general Mauricio Lenin Soza Robelo, como nuevo Inspector General y al comisionado general Oscar José Alemán Márquez, como co-jefe de la delegación policial de León.
Fidel Domínguez, el colaborador de la masacre de 2018
El 21 de diciembre de 2020, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a Fidel Domínguez, señalado de colaborar en la masacre de 2018.
Estados Unidos lo castigó «por ser funcionario del Gobierno de Nicaragua o por haberse desempeñado como funcionario del Gobierno de Nicaragua en cualquier momento a partir del 10 de enero de 2007.
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Domínguez es el jefe de la Policía Nacional de León y, según informes, ha dirigido numerosos ataques contra ciudadanos y periodistas nicaragüenses. Por ejemplo, agentes de la Policía Nacional de Nicaragua agredieron a un periodista durante un operativo policial dirigido por Domínguez. Según los informes, Domínguez también participó en la tortura y palizas de un exdiputado de la oposición (José Pallais) y tres miembros de una familia de conocidos opositores al régimen de Ortega».

El comisionado Fidel Domínguez Álvarez fue nombrado jefe policial en el departamento de León el 23 de agosto de 2018, cuando el país sufría con intensidad la represión ejecutada por Daniel Ortega y Rosario Murillo. Tras su investidura, la institución orientó a Domínguez reprimir a los opositores leoneses con el argumento que «las familias de León regresen a vivir en la seguridad que teníamos antes del 18 de abril».
De acuerdo con la información enviada a Artículo 66, entre el 2001 y 2002, Domínguez dirigió una incautación de droga y dinero a unos guatemaltecos en las fronteras de Peñas Blancas, en el departamento de Rivas. En ese momento, la Policía solo reportó 120 mil dólares de los 200 mil incautados. La información filtrada revela que Fidel Domínguez, en ese año, posterior a la incautación, apareció con una camioneta Toyota Hilux nueva y comprando dos fincas en Ochomogo (Rivas) y una quinta en San Jorge.
Vanegas, el vocero de la dictadura
Por su lado, Jaime Vanegas se desempeñó como el vocero de la represión. Sus críticos—entre víctimas, periodistas, defensores de derechos humanos e incluso expolicías— destacan que lo hace sin inmutarse frente a las críticas públicas. Cuando posa frente a las cámaras de los medios oficialistas, como jefe directo de la Dirección de Relaciones Públicas, defiende a un sistema en cuya cúspide está la familia Ortega Murillo: Daniel Ortega como el jefe supremo de la institución, y Rosario Murillo como hasta hace menos de un mes la vicepresidenta, líder de la Juventud Sandinista, coordinadora de gabinete y alcaldes, es decir el poder del partido en el territorio.
«Vanegas no es diferente a otros jefes policiales como Francisco Díaz, en cuanto a reprimir con violencia y maltratar a sus subordinados se refiere. Todo lo horrible que se dice de Vanegas es cierto, pero antes del 2018 creí que era un hombre serio y respetuoso de la ley», dijo el expolicía Gallegos a Darío medios, quien describe al inspector general como un operador de la represión y la masacre de 2018.

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