Dictadura Ortega-Murillo tiene abandonada “casa materna” que montó en el edificio robado a Confidencial

El edificio donde funcionaba la redacción de Confidencial y la empresa de televisión del periodista Carlos Fernando Chamorro, en el reparto Planes de Altamira, en Managua, y donde la dictadura montó en el 2021 una supuesta clínica materna del Ministerio de Salud (Minsa), está en completo abandono.
Según lo denunció Chamorro a través de su cuenta en la red social X, la supuesta clínica solo fue un pretexto para maquillar el asalto y robo del edificio, porque ahora el sitio permanece cerrado, con unos portones oxidados y con la pintura «rosado chicha» de las paredes descascarándose, mientras que la impresión en el rótulo con el nombre de la supuesta clínica y la foto de Daniel Ortega y Rosario Murillo luce pálida, por el sol y la lluvia.
«El 23 de febrero de 2021, la dictadura inauguró una casa materna del Minsa en la Redacción de Confidencial, para lavar el crimen de la confiscación del medio de comunicación. Así luce ahora, en total abandono, la supuesta clínica en Confidencial, ocupado por la Policía en 2018», escribió Chamorro en su cuenta de X.
En la «Casa Materna del Distrito Uno ´Camila López´» además se ve cómo ha crecido el monte y el personal de salud desapareció, pese a que la exministra de salud Carolina Dávila dijo que ahí atendería a 5 mil mujeres en estado de embarazo y parto.
«En esta casa materna, que hoy estamos inaugurando por la bendición de Dios y por la voluntad política del comandante Daniel (Ortega) y la compañera Rosario (Murillo), vamos a atender a más de cinco mil mujeres», aseguró la exministra Dávila durante la inauguración.
Régimen intentó justificar el robo
El robo de las instalaciones de Confidencial comenzó en diciembre de 2020 cuando al igual que otros medios de comunicación, como 100% Noticias, y las organizaciones Popol Na, Centro de Información y Servicios de Asesoría en Salud (Cisas) y el Centro Nicaragüense de Derechos Humano (Cenidh), amaneció con rótulos que indicaban que la propiedad «pertenece al MINSA (Ministerio de Salud)».
Dos meses después de la instalación de esos rótulos, las autoridades del régimen sandinista comenzaron a realizar sus montajes de inauguraciones. En la propiedad de Confidencial ocurrió el 23 de febrero de 2021 y en las fotografías divulgadas por medios oficialistas incluso quedó en evidencia el uso de todo el mobiliario que le fue robado a ese medio de comunicación para el supuesto montaje de la casa materna.
El director de Confidencial, previo a la inauguración de la supuesta casa materna, en la que en sus afueras los dictadores mandaron a poner sus fotografías, apuntó que dicha obra era «un burdo intento de «lavar» un crimen de Estado contra las libertades de prensa, de expresión, y de asociación, con la complicidad del Ministerio de Salud».
Además, denunció que el dictador Daniel Ortega cerró un medio de comunicación que en ese entonces estaba cumpliendo 25 años «de hacer periodismo independiente, pero nunca ha podido confiscar el periodismo, ni callar a Confidencial».
La investigación «La punta del iceberg de la nueva piñata Ortega-Murillo», elaborada por el Observatorio Pro Transparencia y Anticorrupción (OPTA) de Hagamos Democracia, reveló que la criminalización y confiscación de facto impuesta por el régimen sandinista contra siete medios de comunicación independientes, entre estos Confidencial, asciende a 22,197,011 dólares, sin meter el valor de los equipos confiscados que suma 4,423,653 dólares.

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