UNAB: Dictadura Ortega-Murillo está en fase de descomposición interna

La oposición aglutinada en la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) afirma que la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo está en evidente descomposición interna, por lo que será imposible para ellos dejar una sucesión dinástica que al parecer recaería en Laureano Ortega, pues el régimen lo colocó en puestos claves y lo ha ligado a los altos mandos de poder dentro del estado.
«Tal descomposición se manifiesta en el proceso sistemático y generalizado de purga a todos los niveles, en la administración pública, en la Policía Nacional, en el Ejército de Nicaragua, en las universidades públicas y dentro de la militancia del Frente Sandinista de Liberación Nacional», dice el mensaje de la UNAB en redes sociales.
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Para la organización opositora, otro aspecto que deja ver la descomposición interna de la dictadura es la terna presentada ante el Sistema de Integración Centroamericana SICA, en las que proponen a Sonia Castro, María Coronel Kinloch y Arling Alonso, todas ellas imputadas de cometer crímenes de lesa humanidad y condenadas con sanciones por parte de la comunidad internacional.
«Esta terna no solamente demuestra la decrepitud de la dictadura en su fase terminal, sino también la falta de lealtad, y de recambió en el propio régimen, únicamente dependen de los funcionarios desacreditados y criminales», dice Juan Diego Barberena del Consejo Político de la UNAB.
La terna anterior presentada por el gobierno de Ortega e integrada por Valdrack Jaentschke, Violeta Irías Nelson e Iris Montenegro fue rechazada por la mayoría de cancilleres dentro del SICA, y solo contó con el respaldo de la presidenta de Honduras Xiomara Castro, la derrota de Jaentschke enfureció a la pareja dictatorial a tal grado de amenazar abandonar el SICA.
Otro proceso que la oposición califica de desesperado por parte de la dictadura y que tiene como finalidad recomponer su estado de fuerza es la expropiación de propiedades que a través de la Procuraduría General de la República, declaró de utilidad pública 35 propiedades que se encuentran, según el régimen en «estado de abandono» y que podrían ser usadas para «perturbar la paz de Nicaragua».
«La familia Ortega Murillo ha iniciado un proceso masivo de confiscaciones por medio de la figura de la expropiación, que no es más que el robo de las propiedad de los nicaragüenses sin indenmización, sin oposición y sin conocimiento. Alertamos de estos hechos al pueblo de Nicaragua y a la comunidad internacional», dice la UNAB.
Para Barberena, a Daniel Ortega no le queda otro recurso que culpar a Estados Unidos de las malas gestiones de su gobierno al igual que lo hacen las dictaduras de Cuba y Venezuela, en referencia al apagón nacional que vive la isla caribeña y del que el régimen orteguista hizo responsable al gobierno de Biden en un comunicado.
La UNAB llama en su comunicado al los distintos sectores del pueblo de Nicaragua a manterner la resistencia y esperanza del cambio político, social y democrático con justicia en Nicaragua.

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