Sigue la fuga de cerebros: Mejor estudiante de Nicaragua abandona el país para reencontrarse con su padre, exreo del régimen

El mejor estudiante de Nicaragua del 2023, Jeybi Bonilla, considerado por sus docentes como una mente brillante, abandonó Nicaragua junto a su familia para reunirse en Guatemala con su padre, Jimmy Bonilla, un profesor originario de Nandaime y expreso político del régimen orteguista que fue deportado del país, despojado de sus bienes y desnacionalizado por participar en una procesión católica.
Jeybi ganó en noviembre del 2023 el título como el mejor estudiante de secundaria a nivel nacional con un promedio de 99.7 por ciento, lo que lo llevó a destacar entre los nandaimeños que lo reconocen como un joven esforzado y con una educación integral. Al momento de su victoria, la felicidad de Jeybi no estaba completa, su padre había sido secuestrado, sin cometer delito alguno, por la dictadura de Nicaragua.
El profesor granadino Jimmy Bonilla fue detenido por la policía orteguista el 5 de abril del 2023 cuando participaba junto a otros familiares en una procesión religiosa conocida como La Reseña, celebrada durante la Semana Santa por la iglesia católica en el municipio de Nandaime.
El obtener el primer lugar hizo que Bonilla fuera entrevistado por medios del gobierno, quien también, a través del Ministerio de Educación, organizó dicho concurso. Al momento de ser entrevistado, el joven agradeció a Dios, a su familia y en particular a su padre que para ese momento tenía ocho meses de estar detenido en el Sistema Penitenciario de Tipitapa «La Modelo»; sin embargo, los medios sandinistas censuraron el agradecimiento a su papá en la nota periodística.

El profesor Jimmy Bonilla fue liberado el pasado cinco de septiembre junto a otros 134 exreos de la dictadura por intervención del gobierno de Estados Unidos y enviados a Guatemala, temporalmente, para definir su estatus migratorio. La Agencia de la ONU para los Refugiados fijó fecha hasta inicios de octubre para reunificar a los presos políticos nicaragüenses con sus familiares para que luego puedan irse juntos a otro país.
Es ahí donde el joven estudiante de 17 años logra reunirse junto a su madre Tania González y sus dos hermanos menores con su padre en Ciudad de Guatemala para ser reúbicados en Estados Unidos. En una entrevista que brindó Jeybi al medio La Prensa, este asegura que la libertad de su padre y la reunificación de su familia es el mejor regalo que puede recibir.

«Ya estamos juntos, hemos logrado reunificarnos después de tanto sufrimiento, estamos muy felices de poder volver a abrazarnos como familia», dijo el joven al medio local. Uno de los premios que recibió Bonilla por su excelencia académica fue una beca en la Universidad Americana (UAM), la que se vio obligado a abandonar tras salir del país.
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«Me dolió mucho abandonar mi carrera, amo estudiar y quiero seguir haciéndolo, por eso estoy investigando donde puedo aplicar a becas», manifiesta Jeybi. El joven afirma que a pesar de la tristeza por el encarcelamiento injustificado de su padre por parte de la dictadura, siempre atendió sus responsabilidades académicas.
Fuga de cerebros
Jeybi Bonilla es uno de los casos particulares de la fuga de cerebros que vive Nicaragua. A raiz de las protestas contra el gobierno sandinista, que fueron erradicadas por la represión estatal con armas y leyes, el país vivió uno de sus capítulos de migración masiva más grandes de su historia. Cientos de nicaragüenses se vieron obligados a vivir en el exilio debido a la crisis gubernamental que mantiene sometida a la población al desempleo, la pobreza y eliminación de libertades fundamentales.
Para Nicaragua, que tiene una población de menos de siete millones, la migración masiva ha demostrado ser una grave fuga de cerebros, que deja al país impedido de crecer en áreas como la científica, intelectual, artística, ambiental y política El régimen también ha dado muestras de esa pérdida, colocando en puestos claves para el país a funcionarios con poca o nula experiencia en cargos como embajadores, ministros y hasta el uso del nepotísmo debido a falta de candidatos idóneos para puestos importantes.
Entre los profesionales que han tenido que irse de Nicaragua figuran médicos, abogados, periodistas, escritores y miles que trabajan en la agricultura, fundamental para el crecimiento de un país en vía de desarrollo. Hasta el momento, más de medio millón de nicaragüenses han migrado de manera regular e irregular, los principales destinos son: Estados Unidos, España, Costa Rica y Panamá.

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