Skip to content
dom. 20 sep.
Destacadas

Monseñor Silvio Báez narra lo que habló con el Papa Francisco y lo que sintió al irse de Nicaragua: «Salí sufriendo muchísimo»

El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Silvio José Báez, contó en una entrevista con el diario La Gaceta de Salamanca, España, las circunstancias que vivió y la conversación que tuvo con el Papa Francisco, en El Vaticano, para aceptar un exilio forzado que en abril pasado cumplió cinco años.Según el obispo Báez, … Continuar leyendo
Por Álvaro Navarro julio 9, 2024
Monseñor Silvio Báez narra lo que habló con el Papa Francisco y lo que sintió al irse de Nicaragua: «Salí sufriendo muchísimo»
Monseñor Silvio Báez narra lo que habló con el Papa Francisco y lo que sintió al irse de Nicaragua: «Salí sufriendo muchísimo»

El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Silvio José Báez, contó en una entrevista con el diario La Gaceta de Salamanca, España, las circunstancias que vivió y la conversación que tuvo con el Papa Francisco, en El Vaticano, para aceptar un exilio forzado que en abril pasado cumplió cinco años.

Según el obispo Báez, aceptó «con obediencia» la petición del Santo Padre, porque en aquellos días de violencia y crímenes ejecutados por la dictadura sandinista, el Sumo Pontífice le dijo que no quería «otro obispo mártir».

«Salí sufriendo muchísimo. Nunca he entendido que haya que salvar al pastor dejando a las ovejas. Y yo nunca hubiera salido de mi país si no por obediencia al Santo Padre», dijo el líder católico nicaragüense al medio de comunicación español.

Imagen personalizada

Báez explicó con notoria pesadumbre que en aquellos meses difíciles en Nicaragua, cuando ya el régimen sandinista había emprendido la campaña de odio contra la máxima jerarquía católica, a él le tocó obedecer al Santo Padre, aunque lo hizo llorando. «Obedecí dolorosamente tras un largo diálogo con él. No fue un mandato y una obediencia ciega. Fue dialogada, pero al final obedecí. Yo le hice ver todas las razones por las que convenía que yo me quedara, pero el papa Francisco con mucho cariño, como un hermano mayor al final ya me dijo en lenguaje argentino: «Hacedme caso hijo, yo sé lo que te digo no quiero otro obispo mártir». Agarrándome el brazo con mucho cariño, finalmente obedecí llorando y dejé mi país en el año 2019».

El plan del FSLN de asesinar al obispo Báez

El 10 de abril de 2019, justo nueve días antes de su salida del país, el obispos Báez confirmó la versión que días antes había dado a un periódico de Estados Unidos la exembajadora norteamericana en Managua Laura Dogu, de que el sandinismo tenía un plan para asesinarla a ella y al jerarca católico.

«Es verdad, la Embajada de EEUU me comunicó eso (…) a un nivel de alta certeza de la seguridad americana», dijo el obispo al ser consultado por los periodistas si conocía esa información que había difundido la diplomática estadounidense.

«Recibí una llamada de la policía de Estados Unidos que tenían plena certeza que había un plan para asesinarme, como podía hacer, cómo podían estar vestidos y que tuviera precaución», relató el sacerdote carmelita en aquella rueda de prensa en la que se despidió de los nicaragüenses, rodeado de algunos de sus hermanos obispos de la Conferencia Episcopal.

«A lo largo de estos meses he recibido constantes amenazas de muerte y se lo dije al Papa, mi vida ha estado constantemente amenazada, pero nada de eso me ha detenido (…) permanentemente no sé quiénes han estado interesados en acabar con mi vida», relató.

«Ya que estamos diciendo la verdad, a lo largo de estos meses constantemente hay drones en mi casa de habitación, la cantidad de amenazas por  teléfono ha aumentado, he cambiado mi número cuatro veces, esto me ha obligado a tomar medidas de seguridad», añadió Báez.

Cinco años después del destierro: «Mi corazón está allí»

Durante esta última entrevista a La Gaceta de Salamanca, también le preguntaron al obispo Báez cómo vive el destierro viendo desde lejos a Nicaragua, que sigue subyugada por un régimen tiránico. El religioso volvió a denunciar lo que el sandinismo hace para mantenerse atornillado al poder. «Ahora es una dictadura férrea. Lo que comenzó como un gobierno autoritario que se fue cada vez fortaleciendo que ha convertido el país en una cárcel. Tenemos centenares de presos políticos. El 10% de la población está en el exilio, decenas y cientos de sacerdotes exiliados. Y dos obispos más que yo están en el exilio. Uno de ellos estuvo más de un año encarcelado. La persecución a la Iglesia en Nicaragua es un hecho insólito en América Latina. Ha habido confiscación de bienes de la Iglesia, congelación de cuentas de la Conferencia Episcopal, prohibición de fiestas patronales. Es una situación inédita y dolorosísima. Mi corazón está allí», declaró apesarado.

Al consultarle sobre cómo ve el futuro de Nicaragua, Báez respondió que esa es «una pregunta difícil». En este momento, dice, «no se ven soluciones a corto y medio plazo. Evidentemente, una dictadura tan inhumana y tan cruel no tiene futuro, pero no sabemos cuándo acabará. El país se está cayendo a pedazos y el pueblo está sufriendo un calvario. Creo que están entrando en la etapa final y el papel de la Iglesia es dar esperanza y acompañar al dolor del pueblo».

ARTÍCULO 66 es un medio de comunicación nicaragüense que trabaja desde el exilio debido a la persecución del Estado contra la prensa independiente. Algunas de nuestras informaciones no revelan la identidad de nuestras fuentes ni están firmadas por nuestros periodistas por razones de seguridad.

Comentarios

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *