La nueva oligarquía

La nueva oligarquía funda su liderazgo político sobre los viejos vínculos partidarios construidos durante la revolución social de los años ochenta. Su actual hegemonía está más relacionada con el innegable poder del dinero que con la afiliación política e ideológica del gobierno.
Sectores de la nueva oligarquía se han transformado en dueños de haciendas en muchas comunidades rurales y en algunas zonas urbanas o semi-urbanas. Sus redes y tentáculos se extienden gradualmente por todo el territorio nacional, generando microcosmos económicos, fuente de empleos entre los vecinos y, por supuesto, corrientes de dinero que compran amistades, doblegan voluntades y terminan, finalmente, imponiéndose el reino de la obediencia cómplice y el miedo.
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Sus nombres son conocidos y sus actuaciones ampliamente publicitadas. Los diferentes operadores judiciales prefieren el silencio sumiso o la indiferencia calculada, cuando no la colaboración encubridora con la nueva oligarquía enriquecida inexplicablemente, la ambición y el miedo suelen caminar de la mano en los extraviados caminos del poder. Se mueven en un espacio de cómoda impunidad.
La mayoría de los miembros de la nueva oligarquía están atolondrados con la euforia del dinero, ebrios de poder y lujuria, imitadores provincianos de la vieja oligarquía. Su objetivo principal no es la transformación social, su propósito es la acumulación de riqueza.

La nueva oligarquía ha desarrollado una telaraña de relaciones y servidumbres con la burguesía tradicional que asombran y espantan. La nueva oligarquía enriquecida al amparo del poder ha comenzado a rivalizar con la vieja oligarquía y la burguesía tradicional lo que ha producido fisuras en su alianza. La otra tendencia es que se convierten en aliados o socios para transformarse en sus nuevos compinches políticos.
Estos son los nuevos líderes que están poblando el paisaje político nacional. La clase hegemónica suelen olvidar que los cambios políticos-sociales se producen, generalmente, en los callejones sin salida.

Deben tener millones de dólares en efectivo distribuidos en casas de seguridad, tipo buzón de Santa Rosa.
Propiedades a nombres de terceros, aseguradas con documentos y contra documentos legales como testamentos, promesas de ventas, compra-ventas a favor de otros.
También pueden poseer lingotes de oro, plata, y diamantes; cuadros y obras de arte, etc.
No debe ser fácil llevar inventario de tantas cosas.
Este señor quisiera estar en esa posición pero como es relegado se siente impotente y comienza a decir cosas qe en todo gobierno pasa y qe si el estuviera en el poder sería peor aún.
Usted lo qe es es un resentido social qe añora estar en las bases del poder para gozar de lo mismo pero como no tiene como agarrar nada se refujia en hablar lo qe todo mundo ya sabe.
Lo qe pasa aquí pasa en todo el planeta y le recomiendo qe en ves de hablar luche por colarse entre ellos y también coma del pastel no sea tan pendejo.
De que viviran todos los seudo peridistas cuando Ortega no este solo el les genera para justificar la plata de los yankes
A ésto se le suma dos plagas más de las que debemos sacudirnos:Los políticos y los empresarios corruptos igual a ellos,no solo se trata del Sandinismo Orteguismo,sino de sus cómplices.
Son la Mugre de la Humanidad envueltos en el poder que les da el dinero.
En Venezuela se les dice boliburgueses, es la nueva clase alta del populismo del siglo XXI con lazos y nexos que no le envidian nada al somocismo. Se llenan la boca para criticar a los opositores cívicos con el mayor descaro e hipocresía. Es un ciclo histórico que debe romperse para siempre y dar espacio a una nueva sociedad justa y honesta.
Pero… don Oscar René floreció a la sombra de la nomenklatura del socialismo del siglo XXI criollo; tampoco es como que esté descubriendo el agua helada.
Total, un mea culpa al estilo de Adiós Muchachos nunca está de más en paisito.
Aunque mantenía una relación amor-odio con Jorge Eduardo Arellano, especialmente cuando éste último pretendiera ganarse el cariño de los Murillo; al final como que terminaron haciendo las paces.
Y también se disputaba la vocería ideológica del sandinismo con Aldo Díaz Lacayo.
No fue, sino, hasta que cayó de la gracia del poder que tuvo que exiliarse.
No todos gozan la leche de Arturo Cruz, quien -como buen cachureco- le sirve a Dios y al diablo biénmente y sin mayores consecuencias.
La historia ha de ser amnésica con ORV, así que pierda cuidado.