Proponen a Estados Unidos restringir remesas y cortar petróleo a Nicaragua

El investigador Todd Bensman propone que Estados Unidos restrinja las remesas hacia Nicaragua y suspenda sus exportaciones petroleras al país para presionar a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo a romper sus vínculos con Irán. La recomendación aparece en un informe publicado por la Fundación Heritage el 8 de octubre de 2026.
Según su propio portal web, Bensman «es investigador sénior del Centro de Seguridad Fronteriza e Inmigración de la Fundación Heritage. Antes, fue asesor sénior del Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. y del Centro Nacional Antiterrorista, entre 2025 y 2026. Escribe y divulga sobre la relación entre la seguridad nacional, la inmigración ilegal, las políticas de control fronterizo, los cárteles mexicanos y los viajes de terroristas procedentes de países adversarios».
Las medidas que este investigador propone alcanzarían dos fuentes de sustento de la economía y los hogares. Según el Banco Mundial, las remesas equivalieron al 29,4 % del Producto Interno Bruto (PIB) en 2025. Estados Unidos también es un proveedor fundamental de petróleo y derivados.
Remesas equivalentes a casi un tercio del PIB
El Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó en US$6.315 millones las remesas para 2025 en su consulta del Artículo IV. Esa cifra debe distinguirse de un cierre anual publicado por el Banco Central de Nicaragua (BCN): la entidad dejó de divulgar sus informes periódicos después del primer trimestre de ese año, según reportó el diario La Prensa.

Pero el último reporte oficial del BCN da cuentas de que hasta el cierre de 2024 al país llegaron US$5.243,1 millones, de los cuales US$4.340,2 millones, equivalentes al 82.8% fueron enviados desde Estados Unidos.
La evaluación del Banco Mundial publicada en 2026 señala que el crecimiento de las remesas sostuvo el consumo privado y la inversión en 2025. Por esa dependencia, restringir los envíos podría afectar directamente el presupuesto de las familias receptoras y las compras que sostienen negocios locales.
El suministro petrolero, otro punto de presión
La Prensa informó en febrero de 2026 que alrededor del 70 % del petróleo, combustibles y lubricantes consumidos en Nicaragua procede de Estados Unidos. La nota cita registros del BCN según los cuales, entre enero y noviembre de 2025, la factura petrolera totalizó US$1.304 millones y US$844 millones fueron pagados a proveedores estadounidenses.
Existe además un antecedente oficial divulgado por la Embajada estadounidense en marzo de 2022, donde reveló que el 68 % del petróleo y derivados que consumía Nicaragua provenía de Estados Unidos.
El BCN reportó que las importaciones de petróleo y derivados sumaron US$1.430,2 millones en 2025.
Romper con Irán y posibles incentivos comerciales
En su informe «Hora de poner fin a la larga relación Irán-Nicaragua», Bensman sostiene que el país podría convertirse en un refugio operativo para Irán, Hezbolá, la Guardia Revolucionaria Islámica y la Fuerza Quds, ante las mayores restricciones que enfrentan en otras naciones latinoamericanas.
El autor atribuye a esa relación riesgos de espionaje, evasión de sanciones y posibles represalias contra intereses estadounidenses en la región. También cuestiona que Washington haya concentrado sus sanciones en la represión interna sin ejercer una presión pública comparable para desmantelar los vínculos de Managua con Teherán.

El propio informe reconoce lagunas de información sobre la actividad clandestina y recoge versiones controvertidas sobre un supuesto campo de entrenamiento de Hezbolá en Nicaragua. De esto, el estudio no muestra evidencias que permitan confirmar de que efectivamente existen operaciones terroristas en territorio nicaragüense.
Propone cerrar la embajada iraní, terminar los privilegios migratorios y expulsar nacionales vinculados a agencias gubernamentales de Teherán. También recomienda promover la exclusión de Nicaragua del CAFTA-DR, imponer sanciones comerciales, ampliar la inteligencia y buscar acusaciones por apoyo material al terrorismo contra altos funcionarios.
En remesas, plantea «restringir el flujo» siguiendo el modelo cubano mediante limitaciones a canales financieros e intermediarios.
La estrategia también contempla incentivos: Bensman propone mejores condiciones comerciales si se cumplen las exigencias.

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