Ortega y Murillo retan a Trump al cerrar la puerta a Natasha Franceschi como embajadora de Nicaragua

La confirmación del gobierno de Estados Unidos sobre la negación del beneplácito a Natasha Franceschi como embajadora de Washington en Managua desató las críticas de líderes de la oposición y agrupaciones políticas nicaragüenses.
La Fundación por la Libertad, que preside Berta Valle, señaló que esta negación de la aprobación de la diplomática estadounidense para representar al gobierno de Donald Trump acrecienta el aislamiento internacional del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
«El rechazo de Natasha Franceschi como embajadora de Estados Unidos ante Nicaragua es una nueva señal de la falta de voluntad del régimen Ortega-Murillo para abrir espacios de relación diplomática», denunció la agrupación política a través de su cuenta de X.
La confirmación del rechazo a la postulación del Senado de Franceschi fue confirmada por el subsecretario de Estado Christopher Landau durante la reunión de consulta de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) la mañana del dos de octubre.
«(Rosario) Murillo y (Daniel) Ortega han cerrado la puerta permanentemente al diálogo abierto. Simplemente ayer (01 de octubre) cerraron la puerta a nuestro embajador, demostrando su falta de disposición de demostrar un compromiso diplomático legítimo», dijo Landau.
«Mientras Nicaragua enfrenta una profunda crisis de derechos humanos, democracia y Estado de derecho, cerrar las puertas a la representación diplomática no contribuye a encontrar soluciones. La respuesta de la comunidad internacional debe ir más allá de las declaraciones y traducirse en acciones sostenidas que acompañen al pueblo nicaragüense», agregó la Fundación Libertad en su publicación.
La promesa de Franceschi de enfrentar a Ortega
Franceschi, en una comparecencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense, que se llevó a cabo el 24 de septiembre, había prometido que, de ser confirmada en el puesto, mantendría la presión diplomática sobre el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
«Si soy confirmada, mantendré la presión diplomática para lograr una solución en Nicaragua que promueva la prosperidad y la seguridad estadounidenses», declaró.
Asimismo, añadió que utilizará «todo el rango de herramientas diplomáticas» y que Estados Unidos mantendrá su posición frente a lo que considera amenazas y abusos en Nicaragua, entre los que mencionó la confiscación de propiedades y activos pertenecientes a estadounidenses y la situación de los cristianos, particularmente de la Iglesia católica y sus feligreses.

Comentarios