CIDH: Nicaragua está bajo «Estado policial» y en un deterioro continuo de derechos humanos

El informe anual de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), presentado este jueves ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), revela una realidad cruda: América Latina enfrenta un retroceso democrático sin precedentes.
El organismo recibió en 2025 un total de 1,969 solicitudes de medidas cautelares, una cifra récord que superó incluso a la provocada por la crisis de derechos humanos de 2018 en Nicaragua, cuando se registraron 1.618 solicitudes.
El incremento del 40% en estas solicitudes responde, según el organismo, al asedio constante contra opositores y ciudadanos en países bajo regímenes autoritarios o con políticas de mano dura, donde la vida y la integridad física de las personas enfrentan riesgos inminentes.
El eje de la represión: Cuba, Nicaragua y Venezuela
Pese a las distancias geográficas, la CIDH mantiene a Cuba, Nicaragua y Venezuela bajo un monitoreo especial ante la imposibilidad de realizar visitas debido a las órdenes de sus gobiernos. En estos tres países, la violación de derechos fundamentales no es aislada, sino estructural.
Sobre Nicaragua, el informe es tajante al señalar que la gestión de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha profundizado la persecución.
«La situación de derechos humanos en Nicaragua permanece entre las más críticas de la región y continúa deteriorándose», cita el documento, denunciando además el establecimiento de un «Estado policial» impuesto por la pareja presidencial .
En cuanto a Venezuela, el informe anual, redactado antes de la salida de Nicolás Maduro tras la intervención militar estadounidense, sostiene que durante el año pasado «se consolidó una dictadura», marcada por el rechazo sistemático a permitir inspecciones en los centros penitenciarios.
Por su parte, la isla de Cuba experimentó un aumento del 166% en peticiones de protección. La Comisión denunció una «sistemática represión» contra las protestas pacíficas en un contexto de asfixia económica y falta de libertades básicas.
La explosión de casos en El Salvador
Uno de los datos más alarmantes del informe es el incremento del 208% en las demandas provenientes de El Salvador en comparación con 2024.
El país bajo la administración de Nayib Bukele ha sido objeto de atención especial por parte de la CIDH debido a sus políticas de seguridad y migratorias.
También destacan casos como Argentina donde se registró un aumento del 113% y Estados Unidos con un incremento del 111%.
«En todos estos países el aumento de las solicitudes recibidas se debe, en parte, a pedidos de protección para personas que enfrentan riesgos a su vida», y en el caso de El Salvador y Estados Unidos, a sus políticas migratorias».
Cifras de una crisis regional
El 2025 no solo batió récords en medidas cautelares, sino también en denuncias directas por violaciones a los derechos humanos, alcanzando las 3,357 peticiones, un aumento del 16% respecto a 2024 (2.883). Colombia y México encabezan la lista con 788 y 700 peticiones respectivamente.
Este balance anual de la CIDH deja en evidencia que el autoritarismo y la falta de garantías procesales se han convertido en el principal motor de la justicia internacional en el hemisferio, dejando a los organismos regionales como el último recurso para miles de ciudadanos que ven sus derechos vulnerados en sus propios países.

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