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dom. 11 oct.
Política

Independencia de la Iglesia católica atemoriza al régimen de Nicaragua

El periodista especializado en asuntos religiosos Israel González valoró el papel de la Santa Sede y el reconocimiento del papa León a los obispos en el exilio. Recalcó la persecución del régimen como un miedo permanente para Ortega y Murillo
Por Artículo 66 abril 1, 2026
Pese a la persecución del régimen, el domingo de Ramos hubo un lleno en la Catedral de Managua. Foto: El 19 Digital

El periodista nicaragüense en el exilio y experto en temas religiosos, Israel González Espinoza, dijo que la persecución del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra la Iglesia católica se debe al papel de independencia de la institución frente a los atropellos de la dictadura.

En entrevista con Artículo 66 señaló que «el régimen orteguista ha perseguido de forma sistemática a la Iglesia católica desde 2018 por su labor en defensa de los derechos humanos de las personas en el contexto de la crisis sociopolítica. También han denunciado las arbitrariedades autoritarias de la pareja gobernante y han apoyado las demandas de efectiva democratización que mantiene la población. Su voz es sumamente escuchada y por ese motivo, es motivo de asedio, acoso y ataque desde el poder».

Esta semana, la organización cristiana Christian Solidarity Worldwide (CSW) publicó su más reciente informe «Sin respiro: Otro año de creciente represión en Nicaragua», en el que recoge 309 casos sobre los ataques ocurridos en el año 2025 contra la libertad religiosa en el país.

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«Las actividades religiosas que antes se realizaban al aire libre, en espacios públicos, quedaron confinadas al interior de las iglesias y, a menudo, requerían autorización previa de la Policía Nacional. Algunos grupos religiosos, en particular los alineados con el gobierno y que lo apoyaban, estaban exentos de las prohibiciones de actividades religiosas en público, y se les otorgaban permisos para eventos multitudinarios. El gobierno se apropió de algunas fiestas y tradiciones religiosas en un intento de crear una ilusión de respeto general hacia la LdRC», recogieron en su documento.

Lee también: Procesiones prohibidas por la dictadura en Nicaragua superan las 2 mil en la cuaresma 2026

Para González Espinoza, estas restricciones son producto del temor del régimen porque la Iglesia «es la única y última institución dentro de Nicaragua que mantiene su independencia frente al régimen, y esto es considerado peligroso por el régimen debido a los llamados en defensa de la vida y la libertad que hacen los obispos y sacerdotes tanto en el exilio como en el interior, de manera muy discreta, en un tipo de pastoral de promoción humana que podríamos llamar «de catacumbas». Eso alimenta la esperanza del pueblo y es a lo que verdaderamente le teme el orteguismo».

La investigadora, abogada y activista de derechos humanos, Martha Patricia Molina, creadora del registro «Nicaragua: una iglesia perseguida», mostró el martes, 31 de marzo, cómo los policías del régimen mantenían una estricta vigilancia contra sacerdotes, obispos y laicos, incluso dentro de las mismas iglesias, lo que ratifica la importancia de la institución religiosa que es vista como una amenaza por los codictadores.

Más presión de EEUU

El periodista lamentó que hasta ahora la administración de Donald Trump se quede en comunicados y declaraciones públicas sin mayor efecto contra el régimen, entre los que se incluyen alertas para que se respete la libertad religiosa. De los pocos que ha escuchado la dupla Ortega-Murillo fue el de excarcelar al pastor Rudy Palacios Vargas, su hermana y otros miembros de su congregación cristiana, a los que detuvieron de forma arbitraria en junio de 2025 y sacaron de la cárcel en enero pasado, tras la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores en Venezuela, en una operación militar relámpago de fuerzas estadounidenses en Caracas.

«Si el gobierno de EE.UU. quisiera, de verdad, obligar al régimen a sentarse en una mesa dr negociación para la democratización del país -que incluiría el respeto a la libertad religiosa-, lo que tendrían que hacer es cortar toda fuente de financiamiento al orteguismo y no lo han hecho», señaló González Espinoza sobre el papel que actualmente desempeña la Casa Blanca sobre el país centroamericano.

Explicó que la institución mantiene un trabajo prudente en la actualidad, que pese a que no tiene resonancia mediática sí es «igual de efectivo», lo que se ve en las iglesias colmadas de laicos comprometidos en las diferentes parroquias del país durante esta Semana Santa 2026, pese a todo el control que mantiene El Carmen contra los líderes religiosos y la feligresía en general.

«Ahora, le toca a la clase política opositora ponerse a trabajar en serio en la denuncia internacional de las violaciones a los derechos humanos que se vive en Nicaragua. La Iglesia ha hecho, tanto interna como externamente, lo que debía hacer en este sentido», pidió González Espinoza.

Persiste solidaridad del Vaticano

Sobre el papel de la Santa Sede en el actual contexto, destacó que trabaja en tres sentidos. El primero en fomentar el diálogo con la dictadura para buscar la disminución de las tensiones, luego si esto no se produce insistirá en las denuncias contra la libertad religiosa y por último en llamar a la solidaridad de la Iglesia universal a favor de los fieles que en Nicaragua sufren persecución.

«El papa Francisco, en varias y reiteradas oportunidades, habló sobre la situación de Nicaragua. Ortega ha sido el único dictador al que un papa le ha dicho ‘desequilibrado’, y que su régimen tiene naturaleza ‘guaranga’ (argentinismo, de grosero, vulgar)», recordó sobre el papel que se desempeñó el pontífice argentino por los ataques a la Iglesia.

Dijo que en esa misma línea se ha mantenido León XIV, quien ha recibido en el Vaticano a los obispos nicaragüenses expulsados y desnacionalizados por el régimen, a quienes de forma pública les ha ofrecido su respaldo.

Y sobre la dictadura, resaltó que «el régimen nicaragüense está en una etapa terminal. Es anacrónico en pleno siglo XXI. Se sostiene a punta de bayonetas y su ‘estabilidad económica’ es muy endeble. Tarde o temprano, tendrá que abrirse a un proceso que va a desembocar en una democratización y recuperación de las libertades para los nicaragüenses».

ARTÍCULO 66 es un medio de comunicación nicaragüense que trabaja desde el exilio debido a la persecución del Estado contra la prensa independiente. Algunas de nuestras informaciones no revelan la identidad de nuestras fuentes ni están firmadas por nuestros periodistas por razones de seguridad.

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