«El régimen queda más expuesto» tras su exclusión del Escudo de las Américas de Trump, afirma Maradiaga

Primero fue Venezuela para cortar el suministro económico a Cuba, la próxima dictadura que Estados Unidos pretende acabar en América, por lo que la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, el pasado 3 de enero en Caracas fue el punto de arranque de lo que esperará a Nicaragua en los próximos meses.
El analista político Eliseo Núñez, quien es miembro del Grupo de Trabajo sobre la Política y Mediación en Nicaragua del Diálogo Interamericano, afirmó a Artículo 66 que la nueva doctrina de seguridad nacional de Donald Trump busca borrar todo aquello que le incomode en su «área de influencia», lo que incluye no sólo remover a los dictadores de la llamada «Triada del mal» en la región sino frenar la influencia de otras potencias como China.
«Ortega no tiene amigos en Washington, no es el caso de los chavistas que tienen al menos uno que otro amigo demócrata en Estados Unidos. (El régimen de Nicaragua) no tiene ni siquiera esos amigos en Estados Unidos, básicamente es un régimen impresentable…Nicaragua es un país que le va a estorbar a la hegemonía de Estados Unidos en el hemisferio una vez que tenga resuelto lo de Cuba y Venezuela», afirmó Núñezdurante la conversación.
El pasado fin de semana en Miami, Donald Trump junto a la mayoría de mandatarios de Centroamérica (El Salvador, Costa Rica, Nicaragua y Honduras), así como presidentes de Argentina, Ecuador, Guyana, el presidente electo de Chile, José Antonio Kast; y la primera ministra de Trinidad y Tobago, presentó la iniciativa «Escudo de las Américas» con la que busca hacer frente más directo a los carteles de la droga en la región.
Un país que alberga a narcos, dice Núñez
Aunque Nicaragua no es un país productor ni destino de las drogas, Núñez dijo que es un «secreto a voces» en organismos regionales, que la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo da refugio a los narcotraficantes con la condición de que al darles protección no cometan delitos en territorio nacional.
El director encargado del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), de Costa Rica, Michael Soto, dijo en entrevista con el diario Extra de su país, que uno de esos capos, Alejandro Arias Monge alias «El diablo» es uno de los que utiliza la frontera nicaragüense para evadir a las autoridades ticas.
En específico, señaló que se esconde en la Reserva Indio Maíz, un amplio territorio montañoso donde no es posible ubicarlo con facilidad y ante la poca capacidad operativa de las fuerzas públicas costarricenses, según la versión del funcionario tico.
Para el exprisionero político, excandidato presidencial y académico Félix Maradiaga, el Escudo de las Américas no solo es una iniciativa de Trump en la lucha contra las drogas en el continente, sino una plataforma que va más allá en la intención de la Casa Blanca de «combinar diplomacia, presión económica y poder duro para desplazar del hemisferio a los regímenes que sirven de escudo a intereses hostiles a la democracia. Y el régimen de los Ortega-Murillo entra inevitablemente en ese radar», explicó el también dirigente político a Artículo 66 vía Whatsapp.
Washington seguirá presionado al régimen de Ortega-Murillo
Maradiaga afirmó que el pasado fin de semana conversó en Miami con funcionarios de alto nivel de la administración estadounidense, quienes reiteraron que la política hacia el régimen es mantener la presión, que continuará y «se va a intensificar», lo que demuestra la intención de Trump de impedir que la dictadura continúe violando derechos humanos.
Su exclusión del Escudo de las Américas y la falta de miembros del Ejército de Nicaragua en las reuniones previas al lanzamiento de esta plataforma demuestra «la magnitud de su aislamiento. Mientras casi toda Centroamérica se sienta a la mesa con Washington, Ortega y Murillo contemplan los escenarios desde la lejanía y el aislamiento», afirmó Maradiaga.

Aunque por ahora descarta alguna acción contra el territorio nicaragüense como el ocurrido en Venezuela a inicios de este año, el mensaje es que no se tolerará a un régimen autocrático más en el continente.
«Ortega y Murillo no son solo un problema de derechos humanos —son un eslabón de una cadena que conecta narcotráfico, crimen organizado y alianzas con China, Irán y Rusia. Eso los coloca en una categoría distinta. El régimen queda más expuesto, más vigilado, con mucho menos espacio para operar en las sombras», advirtió.
Dijo que la oposición nicaragüense continuará ejerciendo presión y manteniendo en la agenda internacional la realidad del país para que no se olvide de lo que Ortega y Murillo le han hecho a la población.

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