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sáb. 3 oct.
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EE. UU. señala la «copresidencia» de Rosario Murillo como un invento para aferrarse al poder

El Departamento de Estado acusa a Murillo de crear una figura sin elecciones y que le «ha negado a los nicaragüenses el derecho al voto democrático porque sabe que no puede ganar».
Por Artículo 66 enero 30, 2026
EE. UU. señala la «copresidencia» de Rosario Murillo como un invento para aferrarse al poder
EE. UU. señala la «copresidencia» de Rosario Murillo como un invento para aferrarse al poder

En una publicación difundida en su cuenta oficial de X, el Departamento de Estado sostiene que hace un año Rosario Murillo «inventó una copresidencia para consolidar su control ilegítimo sobre Nicaragua», al tiempo que subrayó que esa figura no cuenta «con elecciones, ni mandato, ni legitimidad». Para la cancillería estadounidense, la estructura de poder que Murillo impulsa está «basado en la represión y la manipulación constitucional (y eso) no es la voluntad del pueblo», dice la diplomacia norteamericana.

Con esa declaración, Washington desarma el discurso oficial que intenta presentar la copresidencia como una reorganización institucional válida y legítima, que Rosario Murillo maquinó para instalarse con el mismo nivel jerárquico que su esposo Ortega, sin tener que medirse en elecciones, incluso con nadie dentro de su propio partido.

Cabe mencionar que en esa constitución confeccionada como traje a la medida de la pareja gobernante, Ortega y Murillo también ampliaron el periodo de cinco a seis años el mandato y lo impusieron de manera retroactiva, de forma que Ortega y Murillo, cuyo periodo adjudicado en el 2021, debían convocar a elecciones en el 2026, pero con esa reforma, ya declararon que se quedan un año más, hasta el 2027, en evidente contradicción con un principio legal universal de la no aplicación retroactiva de las reformas.

«Murillo sabe que no puede ganar»

El Departamento de Estado también trata de exhibir la falta de coraje y seguridad de la esposa de Ortega para medirse en unas elecciones. Según el mensaje, Murillo «ha negado cobardemente a los nicaragüenses el derecho al voto democrático porque sabe que no puede ganar», una acusación que al parecer intenta tocarle el ego a una persona narcisista que siempre ha mostrado frustración por no tener liderazgo ni dentro del sandinismo.

Al centrar el mensaje en Murillo, Washington deja claro que la considera una figura decisiva en la conducción del régimen, incluso por delante de Daniel Ortega en la ejecución del proyecto autoritario, tal y como ya lo han expresado en otras comunicaciones de la Oficina del Departamento de Estado para el Hemisferio Occidental.

Relaciones en frío y sin canales abiertos

El tono del pronunciamiento también deja claro que los nexos diplomáticos entre Managua y Washington continúan en frío. Lejos de cualquier gesto de distensión, la declaración confirma que Estados Unidos no mantiene pláticas políticas con el régimen y que las relaciones permanecen bajo fricciones.

Además, muestra que la voluntad de Estados Unidos es no abrir espacios de diálogo con una estructura de poder que la diplomacia norteamericana considera ilegítima y sujetada en la violencia y no en elecciones libres ni pluralismo político, mucho menos que cuente con garantías democráticas. El señalamiento directo a la copresidencia apunta a cerrar cualquier intento de normalización diplomática.

Publicación después de la salida de Moncada Colindres

La publicación del Departamento de Estado se produce en día después que la dictadura nicaragüense anunciara el retiro del canciller Denis Moncada Colindres de la embajada de Nicaragua en Washington, donde había sido desginado como «encargado de negocios».

Algunos dirigentes opositores han confirmado que Moncada Colindres en realidad había sido enviado a la capital estadounidense para tratar de abrir puertas para un diálogo que le permita al régimen sandinista suavizar este tipo de pronunciamientos públicos de la administración Trump o buscar acercamientos para negociar la apertura democrática del país.

Los movimientos de Moncada en Estados Unidos, según interpretan los disidentes exiliados, se habría acelerado después de la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro, el pasado tres de enero, porque eso dejó claro que una «operación quirúrgica» exitosa del ejército gringo, solo depende de una orden de Trump.

ARTÍCULO 66 es un medio de comunicación nicaragüense que trabaja desde el exilio debido a la persecución del Estado contra la prensa independiente. Algunas de nuestras informaciones no revelan la identidad de nuestras fuentes ni están firmadas por nuestros periodistas por razones de seguridad.

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