Dictadura de Nicaragua «no ha vaciado las cárceles» y actúa por «terror», señalan opositores tras excarcelaciones

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo liberó hoy, 10 de enero, a decenas de presos políticos en Nicaragua, decisión que a diferencia de otros indultos sorprendió porque no fue anunciada con bombos y platillos por Rosario Murillo, como ha ocurrido anteriormente.
La excarcelaciones generaron reacciones críticas de exprisioneros políticos, activistas, religiosos y organizaciones opositoras, que coincidieron en advertir que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo no ha vaciado las cárceles de presos políticos y que la medida evidencia el temor de la dictadura frente a la presión internacional aunque celebraron la libertad de al menos 20 opositores.
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En una nota de prensa, Liberales Nicaragua en Exilio confirmó que entre las personas enviadas a sus casas se encuentra Óscar Gadea, exalcalde liberal de Pantasma y referente político del norte del país. La organización afirmó que el régimen “ilegal e injustamente” mantuvo a estas personas tras las rejas y celebró que hoy se reencontraran con sus familias.
No obstante, Liberales Nicaragua subrayó que la excarcelación no responde a un acto de justicia, sino a la presión externa. En su comunicado señaló que «no nos cabe la menor duda que semejante decisión es el resultado de la presión que el Gobierno de Estados Unidos ha puesto sobre la dictadura», así como del impacto geopolítico generado por los acontecimientos recientes en Venezuela.
La organización también exigió que el régimen deje las cárceles vacías de presos políticos y ponga fin a lo que calificó como «el perverso juego de la ruleta cuando libera a unos y encarcela a otros». Además, demandó la anulación de las causas judiciales infundadas y el cese de las restricciones a la movilidad, la reunión y el uso de redes sociales.
«No es liberar, es administrar el terror»
Las reacciones individuales reforzaron ese mensaje. La excarcelada política Yaritza Rostrán Mairena advirtió que las liberaciones parciales no deben interpretarse como un avance real. «Siempre es grato recibir la noticia de liberaciones de presos políticos en Nicaragua, pero no debemos aceptar “concesiones” condicionadas», expresó. Afirmó que excarcelar para aliviar presión internacional «no es liberar, es administrar el terror».
En un segundo mensaje, Mairena enfatizó que la represión sigue intacta. «Nicaragua entera es una cárcel», sostuvo, y recordó que sigue pendiente «la libertad real para todas las personas presas políticas y justicia plena para quienes fuimos torturados y encarcelados injustamente». Añadió que «sin verdad, reparación y no repetición, todo es propaganda».
El sacerdote crítico Edwin Román, desnacionalizado por el régimen y forzado al exilio, también reaccionó y rechazó la narrativa oficial. «Olvídense de que, por el aniversario del “amor al prójimo” que dice celebrar la dictadura, se les ablandó el corazón», afirmó. Román atribuyó las excarcelaciones a la presión internacional y no a un cambio de conducta del régimen.

Román vinculó directamente el movimiento del régimen nicaragüense con el contexto regional y la postura de Estados Unidos tras la captura de Nicolás Maduro, un hecho que sacudió a los regímenes autoritarios aliados. «Damos gracias a Dios por la liberación de presos políticos y por la presión que recibe la próxima pareja que quiere venir a conocer Nueva York», ironizó.
Para analistas y opositores, el silencio previo del régimen ante las excarcelaciones confirma el nerviosismo del régimen ante la advertencia de Estados Unidos emitida un día antes.
Finalmente, tanto Liberales Nicaragua como las voces críticas insistieron en que la libertad parcial no cierra el ciclo de la represión. Mientras existan presos políticos, causas fabricadas, vigilancia y destierros, advirtieron, la dictadura seguirá actuando desde el miedo y Nicaragua continuará siendo una cárcel a cielo abierto.
La advertencia de Estados Unidos
La acción del régimen sandinista se produjo después de que Estados Unidos emitiera una fuerte advertencia al régimen sandinista, recordando que en Venezuela se había liberado «a un gran número de presos políticos» tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses —un evento que ha marcado la región en los últimos días y ha reconfigurado la presión diplomática contra dictaduras amigas al chavismo y sistemas autoritarios.
Durante las últimas horas, la Embajada de Estados Unidos en Managua publicó un mensaje en X enfatizando que
«Venezuela dio un paso importante hacia la paz al liberar a un gran número de presos políticos» y que en Nicaragua aún hay más de 60 personas detenidas «injustamente» por motivos políticos.

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