Jennifer Ortiz denuncia que autoridades costarricenses le recomendaron abandonar el periodismo tras recibir amenazas de Ortega

La periodista nicaragüense Jennifer Ortiz, directora del medio de comunicación Nicaragua Investiga, denunció que las autoridades de Costa Rica le sugirieron abandonar el periodismo y eliminar todo su trabajo informativo, tras recibir amenazas vinculadas al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Ortiz relató que decidió acudir al Ministerio Público costarricense luego de varias semanas de hostigamiento y advertencias. Sin embargo, la respuesta que obtuvo fue, según dijo, «una recomendación para desaparecer de la vida pública».
La unidad de protección de testigos, encargada de valorar su caso, concluyó que la mejor medida para garantizar su seguridad era que dejara el oficio periodístico, borrara todo el contenido de Nicaragua Investiga, eliminara sus redes personales y se trasladara a una zona desconocida.
«Básicamente me pedían que me escondiera, que viviera como si fuera una criminal, como Pablo Escobar», explicó Ortiz durante una entrevista a Artículo 66.
La periodista, quien lleva años en el exilio tras la persecución del régimen orteguista, aseguró que no aceptó el programa de protección porque considera que esa sugerencia coincide con los intereses del régimen nicaragüense: «Ortega quiere que yo deje de hacer periodismo, y no puedo permitirlo».
Amenazas se incrementaron tras asesinato de Roberto Samcam
Según contó, las amenazas aumentaron desde abril de este año, cuando su medio apostó por una estrategia de crecimiento digital que amplió la producción audiovisual.
Los nuevos contenidos, afirmó, provocaron incomodidad dentro del sandinismo y desataron ataques en redes sociales y mensajes directos cargados de violencia.
El clima se tornó más hostil tras el asesinato del exmilitar y analista Roberto Samcam, ocurrido en Costa Rica.
«Después de ese crimen se esmeraban en decir que nos iba a pasar lo mismo», señaló.
Entre quienes la han amenazado públicamente mencionó a una influencer sandinista, Samantha Carrión, esposa del documentalista Marcio Vargas, y al diputado oficialista Moisés Absalón Pastora, conocido por sus discursos de odio contra periodistas independientes.
Ortiz también aseguró haber recibido información de una fuente cercana al Frente Sandinista que le advirtió que su nombre aparecía en una lista de personas «vigiladas» por operadores del partido en territorio costarricense. «Nos dijeron que en algún momento podríamos ser atacados», afirmó.
Desprotección en Costa Rica
Ante la falta de respuestas adecuadas, la periodista denunció sentirse desprotegida incluso en el país que la acogió como refugiada. «Entiendo que Costa Rica está sobrecargada, pero tenemos derecho a la vida. Si no pueden garantizarlo, entonces no estamos seguros aquí», expresó con preocupación.
La comunicadora, desnacionalizada por el régimen sandinista el 15 de febrero de 2023, lamentó que se le pidiera mantener silencio sobre el proceso.
«Durante casi dos meses seguí la orientación de no decir nada, pero luego me pregunté por qué debíamos callar. Ellos me están pidiendo lo mismo que Ortega, Ortega quiere que yo deje de hacer periodismo y yo no puedo, no puedo permitirme eso. Se apagaría una voz que tiene gran valor dentro de la comunidad nicaragüense, tanto la que está sometida dentro del país como la que está en el exilio», reflexionó.
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Remarcó que su negativa no solo responde a una cuestión personal, sino ética y profesional. «No quiero tirar por la borda casi ocho años de exilio, de confiscación, de persecución y de carga emocional para mi familia. Quiero que tenga un sentido, que la recompensa sea que la dictadura es la que va a apagarse y que nosotros vamos a estar ahí para informarlo».
Ortiz insistió que si algo le ocurre a ella o a otros periodistas en el exilio, la responsabilidad recae directamente en el régimen de Managua. «Si nos pasa algo, los primeros nombres que deben mencionarse son los de Rosario Murillo y Daniel Ortega», sentenció.

Esta señorita está en una campaña de desprestigio, mentiras, críticas infundadas y lo hace de una manera tan vil que se merece el cierre de su medio de desinformación ó la cárcel por injuriar sin ningún pudor, ¿ó es que acaso no recibe lo suficiente y busca la visa americana?
Esta muchacha está quedando loca tiene hambre de protagonismo y odio enfermiso
Los comentarios de estos dos parias que escribieron antes que yo le dan la razón a Jennifer. Viva Nicaragua Libre!