Joven con problemas mentales cumple 24 días desaparecido

Un joven identificado como José Abraham Landero Vanegas, de 26 años, se encuentra desaparecido desde hace 24 días, según confirmó su familia. La última vez que fue visto, el muchacho se encontraba en su comunidad y desde entonces no se ha tenido ninguna noticia sobre su paradero.
Su hermana, Leonor del Carmen Landero Vanegas, relató que la desaparición ha sumido a la familia en una profunda preocupación. «Él nunca había hecho eso y pues nosotros lo estamos buscando, pero no damos con su paradero. Estamos muy preocupados, yo soy su hermana. Él presenta algunos problemas mentales», expresó.
La declaración de la joven se conoció por un audio que publicó la página de Facebook Alerta Informativa, del periodista Marcos Muñoz, de Estelí, donde la familia pidió apoyo a la ciudadanía para localizar al joven desaparecido.
José Abraham Landero Vanegas es originario de San Juan del Río Coco, en el departamento de Madriz. Sus familiares aseguran haberlo buscado en hospitales, delegaciones policiales y comunidades vecinas, pero hasta el momento no se ha obtenido ninguna pista. Piden que cualquier persona que tenga información sobre su paradero se comunique a los números telefónicos 7767-3700 o 7799-0734, disponibles en Nicaragua.

Cada día que pasa aumenta la preocupación y también el riesgo para el joven desaparecido.
Angustia familiar
Leonor del Carmen Landero Vanegas describió a su hermano como un joven tranquilo y amable, muy querido por su familia. «Estamos muy preocupados, porque él nunca había hecho eso. Solo queremos saber que está bien», dijo, con la voz entrecortada.
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Esta desaparición de José Abraham Landero Vanegas evidencia que las personas con trastornos mentales en Nicaragua están desprotegidas y únicamente atendidas por el amor de sus familias, mientras el acceso a la atención psicológica y psiquiátrica en el país es limitado.
Falta de presupuesto
En Nicaragua, la atención en salud mental es una de las áreas más rezagadas del sistema público. Según un estudio disponible de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), del año 2006, en ese entonces el país destinaba apenas el 0.8 % del presupuesto nacional de salud a este tipo de tratamientos, y más del 90 % de esos fondos se utilizaban en un hospital psiquiátrico, que además solo hay uno y está en Managua, la capital. Eso no pareciera que cambiara 19 años después.

Un informe de la OPS advierte además que, en gran parte de Centroamérica, los servicios de salud mental se concentran en las capitales, lo que deja sin cobertura a las zonas rurales y a familias que enfrentan solas este tipo de padecimientos.
En 2022, el Ministerio de Salud (MINSA) emitió una Norma de Atención en Salud Mental con lineamientos para el diagnóstico y tratamiento de trastornos mentales, pero no existe evidencia pública de un presupuesto específico para su ejecución.
Un problema global que la sociedad invisibiliza
A nivel mundial, la OMS estimaba en el año 2019 que alrededor de 970 millones de personas vivían con algún trastorno mental. En América Latina, una de cada cinco personas sufre anualmente algun problema de este tipo.
El sitio Our World in Data documenta que la depresión mayor afecta al 33 % de las mujeres y al 20 % de los hombres a lo largo de su vida, y advierte que los trastornos mentales son una de las principales causas de discapacidad global.
En países de ingresos bajos y medianos, como Nicaragua, menos del 25 % de las personas con trastornos mentales recibe tratamiento necesario, según datos del portal científico PMC / National Library of Medicine.
Esta brecha de atención provoca que muchas familias enfrenten solas enfermedades complejas que requieren apoyo médico y acompañamiento psicológico constante.

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