Estados Unidos condena la muerte del preso político Mauricio Alonso Petri y acusa de «crueldad» a la dictadura Ortega-Murillo

El gobierno de Estados Unidos reaccionó con firmeza este lunes tras la confirmación de la muerte del opositor y preso político Mauricio Alonso Petri, cuyo cuerpo la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo entregó a sus familiares en Managua.
«Horrorizados por la inhumanidad de la dictadura de Murillo-Ortega, las autoridades devolvieron hoy a su familia el cuerpo sin vida de Mauricio Alonso, defensor nicaragüense de la libertad religiosa. La dictadura detuvo injustamente a Alonso y lo mantuvo incomunicado durante un mes, hasta su muerte», denuncia la Oficina del Departamento de Estado de Unidos para el Hemisferio Occidental en su cuenta oficial de la red social X.
La instancia diplomática advierte al régimen sandinista que está tomando notas por esta nueva muerte. «Esta tragedia ocurrió bajo la tutela de Murillo-Ortega. Estados Unidos no tolerará tal crueldad ni olvidará este crimen».
Entrega del cuerpo en Medicina Legal
Horas antes de la declaración de Washington, se confirmó que las autoridades nicaragüenses notificaron a la familia de Alonso que debían presentarse al Instituto de Medicina Legal, en Managua, para reconocer su cadáver. El opositor fue secuestrado el 17 de julio en Carazo, junto a su esposa e hijo, durante una redada previa al 19 de julio. La mujer fue liberada poco después, pero Alonso y su hijo permanecieron sin comunicación.
La noticia: Devuelven muerto al preso político y opositor nicaragüense Mauricio Alonso
Este lunes 25 de agosto, tras más de un mes sin información sobre su paradero, la Policía entregó el cuerpo sin vida a sus parientes, confirmando su muerte en circunstancias aún no esclarecidas.
Otro crimen de lesa humanidad
El Instituto Segovia para el Liderazgo y la Transformación Social calificó la muerte como un «crimen de lesa humanidad», mientras organizaciones de derechos humanos denunciaron que el régimen mantiene una política sistemática de detenciones arbitrarias, torturas y desapariciones forzadas contra opositores.

Exmiembro del MRS y defensor de la libertad religiosa
Mauricio Alonso Petri fue dirigente local del Movimiento Renovador Sandinista (MRS, hoy UNAMOS) en Carazo y también fue defensor de la libertad religiosa. Según sus parientes, padecía problemas cardíacos, lo que agravaba los riesgos durante su detención. Su desaparición forzada y posterior entrega muerto lo convierten en uno de los casos más graves de la represión de 2025.
EE. UU. advierte consecuencias
Con su pronunciamiento, Estados Unidos envía un mensaje directo al régimen Ortega-Murillo, al subrayar que «no tolerará tal crueldad ni olvidará este crimen». Washington ha impuesto sanciones contra funcionarios y entidades del Estado nicaragüense, y el caso de Alonso Petri podría derivar en nuevas medidas internacionales de presión.

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